Muchos tamaulipecos hemos tenido la oportunidad maravillosa que nos da la vida de conocer gente valiosa: Arturo Castillo Alva es uno de ellos.
Gracias a la relación laboral y de amistad que por años existió con Guillermo Lavín Santos del Prado, pudimos formar parte del equipo de trabajo del Instituto para la Cultura y las Artes, en el sexenio de Manuel Cavazos Lerma.
Guillermo, como todo buen escritos e intelectual, echó mano de sus amigos con capacidades fuera de lo normal, es decir, con talentos necesarios para llevar a cabo las políticas de gobierno en materia de cultura que el gobernador había acordado con él. Por lógica, Arturo Castillo Alva era parte de ese equipo de trabajo, en el que también destacaron personalidades como Medardo Treviño o Federico Schaffler, entre otros.
En lo personal, tuvimos la oportunidad de trabajar directamente bajo las órdenes de un Arturo Castillo ejemplar y sencillo: su forma de ser es lo que quizá le atrae tantos y tantos amigos, porque ha empleado la vida para compartir su talento de escritor.
Editó por muchos años la revista Mar Abierta, en la Universidad Autónoma de Tamaulipas campus sur, y se formó como los grandes: en la calle, en las tertulias culturales… en todo rincón que le ofreció Tampico y Tamaulipas para ser lo que es y lo que mucha gente entiende que vale.
Enfrente tenemos la figura de José de Escandón y Helguera, Conde de Sierra Gorda y fundador del Tamaulipas que disfrutamos hoy en día, y al que se atribuyen infinidad de historias de conquista y obra social.
El R. Ayuntamiento de Tampico ha instituido la medalla que lleva el nombre del fundador del Nuevo Santander, y este martes hará la entrega y reconocimiento a la obra de Castillo Alva, en ceremonia que tendrá lugar en la Sala de Cabildo del Palacio Municipal, a partir de las 11 horas.
Un muy justo y merecido homenaje, porque somos curiosos: por lo general rendimos tributo a nuestros grandes hombres y mujeres cuando mueren, cuando ya no están entre nosotros, sin embargo, es loable el hecho de que las autoridades del puerto reconozcan la obra de Castillo Alva.
Le recordamos quienes laboramos a su lado, siempre enfundado en un casi “uniforme” de mezclilla y cabellera y barba crecida; Arturo Castillo llegaba muy temprano los lunes y trabajaba con nosotros para partir el viernes al puerto, con los suyos, con su pasado y presente, pero sin dejar de entregar su parte importante de testimonio a la historia de la cultura en el estado, como parte, repetimos, del equipo de Guillermo Lavín Santos del Prado.
Dice la página web: “El poeta, narrador y dramaturgo Arturo Castillo Alva recibirá la Medalla José de Escandón, premio al ciudadano ilustre, el próximo martes 16 de octubre en la Sala de Cabildo del Palacio Municipal a las once de la mañana.
La Medalla José de Escandón se otorga por el R. Ayuntamiento de Tampico a aquella persona originaria o vecina de este puerto, que haya destacado a nivel estatal, nacional o internacional, en la actividad a la que se dedique.
Arturo Castillo Alva ha destacado en las letras de nuestro país a través de la poesía, la narrativa, la dramaturgia y también en el periodismo. Ha sido editor y director de suplementos periodísticos, de diversas revistas literarias entre las que destacan Mar abierta. Coordinador editorial de colecciones para el gobierno del Estado y la Universidad Autónoma de Tamaulipas.
Entre los premios y reconocimientos que ha recibido destacan: Premio Nacional de Cuento Efrén Hernández 1996. (Gob. del Estado de Guanajuato, Universidad Iberoamericana); Premio Nacional de Poesía Ramón López Velarde 1995. (Universidad Autónoma de Zacatecas); Premio Nacional Obra de Teatro 1992. (Gob. del Estado de Baja California, INBA, Consejo Nacional para la Cultura y las Artes); Premio Estatal de Dramaturgia 1988. (Gob. del Estado de Tamaulipas, INBA, Programa Cultural de las Fronteras); Premio Estatal de Poesía 1986. (Gob. del Estado de Tamaulipas, INBA, Programa Cultural de las Fronteras) y el Premio Nacional Efraín Huerta 1984 Categoría de Cuento (Ayuntamiento de Tampico, Tam).
Fue nombrado “Creador Emérito” por el Gobierno del Estado de Tamaulipas en 2001.
Fue invitado al Festival Internacional “Letras en el Golfo” en 2002.
Su obra ha sido publicada en varias antologías y en sus libros: En todos estos años (Poesía, 1984); Fragmentos rescatados del más grande poema tampiqueño jamás escrito –y otros fragmentos-(Poesía, 1986); Uno de elefantes, Aquí bailando, La fórmula secreta(Teatro, 1990); La fuerza divina (Teatro, 1994); Años sin viento(Poesía, 1996); Años más años menos (Antología poética, 1998); Los días perdidos –y otras pérdidas- (Ensayo y crónica, 2002); Días de amor –y otros olvidos- (Relato, 2004); Un día de estos(Colaboraciones Periodísticas, 2006).”
Es esta, parte de la gran trayectoria de un gran tamaulipeco, a quien rendimos tributo.
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