Nuevo Laredo, Tamaulipas.- Aunque desde junio del año pasado se proyectó la reubicación de las 101 familias originales de la colonia El Remolino, ubicado en las márgenes del río Bravo, ni la secretaría de obras públicas ni la dirección del medio ambiente y ecología de este municipio, dan a conocer los resultados del análisis realizado hace dos años.
Desde la inundación de julio del año 2010, cuando el río Bravo se desbordó y afectó dicha colonia, irregular desde hace más de 20 años, cuando se fundó, se proyectó la reubicación de sus habitantes, con la finalidad de construir en ese lugar un parque recreativo para las familias que viven en las colonias aledañas.
Pero la mayoría se negó debido a que pretendían trasladarlos a la colonia Reservas Territoriales, en un pie de casa de 25 metros cuadrados, cuando las viviendas de su colonia se asientan en terrenos de hasta 200 metros cuadrados.
Al respecto, Osvaldo Valencia, director del medio ambiente y ecología, dijo no saber si el proyecto original, que es construir en dicha área un parque y área verde, aún existe, por lo que mencionó que obras públicas debe tener dicho proyecto, cuyo titular Luis Martínez Llano, también desconoce.
“Lo que vamos a hacer es que algo del concreto que se va a sacar de la colonia, será utilizado en zonas en donde el río ha erosionado, y buscaremos utilizar ese concreto”, expresó, aunque no supo decir que es lo que pasará con las familias que aún se niegan a la reinstalación, y que suman 33.
De acuerdo al Instituto Municipal de la Vivienda y Suelo Urbano (IMVISU), de las 101 familias que originalmente vivían en esa colonia, 68 aceptaron su reubicación y ya viven en el fraccionamiento El progreso o Reservas Territoriales, el restó se niega.
Agregó que la idea de la reubicación es mejorar la calidad de vida de esas familias al no ponerlas en riesgo en cada crecida de la corriente del río Bravo.
Mientras no se reubique a la totalidad de los habitantes de la colonia, no se podrá hacer realidad el proyecto de construcción de un parque, ya que se requiere demoler la totalidad de las viviendas, aunque no se menciona tampoco una fecha precisa mientras no se haya ido el último de los habitantes de El Remolino.
El Remolino ha sufrido en varias ocasiones la inundación total de las viviendas, debido a las constantes crecientes del agua del río Bravo, por lo que las pertenencias han sido dañadas en su totalidad, pero aun así sus habitantes se niegan a abandonar sus viviendas y la colonia, ya que han vivido en ese lugar por más de 20 años.


