La indiferencia, el encono, la verborrea y la rivalidad, son términos que suelen impedir que la SET y el SNTE vayan de la mano en verdad para que la palabra “Educación” escale su nivel real.
Público, es, que la relación entre quienes en Tamaulipas han representado a esas dos importantes instancias no ha sido tersa, más bien su comportamiento se ha remitido al especial ambiente que priva en una empresa de segunda entre patrón y sindicato y, eso, da mucho de que hablar.
Son, los maestros, la columna vertebral de nuestra vida, de nuestra ciudad, de nuestra familia, y es gracias a ellos que podemos lucir con orgullo a los hombres y mujeres que le dan forma al futuro de México, por eso no merecen que los ubiquen en medio de conflictos
y que sean testigos de una relación errática que los perturba y desalienta.
Esto viene a colación porque realmente el Secretario de Educación de Tamaulipas, Diódoro Guerra Rodríguez, sacudió a su dependencia con el anuncio de nuevos nombramientos que dejaron un agradable sabor de boca entre los docentes del estado, porque todos ellos son profesionistas que surgieron de la talacha y que en el camino han pincelado con su trabajo una buena imagen.
Para muestra basta un botón si se menciona al profesor José Guadalupe Dávila Rodríguez, hoy nombrado Director de Primarias en la SET, un académico que es recordado por sus alumnos del Centro de Maestros como un hombre probo, propositivo, abierto a la sugerencia que enriquece y que tiene una visión muy práctica de lo que debe ser la educación.
El, junto con el profesor Juan Gallardo, a quien a propósito se le desea un pronto restablecimiento, le dieron brillo a lo que se le llama “Escuela Segura” en Tamaulipas y reprodujo cursos que los maestros absorbieron con avidez para sacarle riqueza a esa otra especial forma de visualizar a la educación.
El, el profesor José Guadalupe, acuñó las frases “Saber aprender, saber ser, saber hacer y saber convivir”, que ubica como los cuatro pilares claves para que la educación en Tamaulipas evolucione y su teoría la lleva a la práctica, porque no se cansa de aplicar el contenido de su conocida ponencia “La importancia de la formación en la escuela”, que presentó en un Encuentro Interestatal de Integración de los Sistemas de Formación Continuas.
Los maestros han digerido bien este y los otros nombramientos porque se trata de académicos de verdad y esperan que la relación SET-SNTE se estabilice, lo que va por buen camino con la voluntad que ha empezado a mostrar Rafael Méndez Salas, quien sabe que las dos partes deben ir en sintonía para que cualquier proyecto funcione.
Es, Rafael, líder de la Sección 30 de maestros, un joven que pronto aprende de sus errores y que ya tomo conciencia de que por encima de cualquier interés mezquino está el de los docentes, por eso ya se empezó a abrir de capa y seguido se cubre las orejas para dejar de escuchar el canto de las sirenas.
Para trabajar por la educación en Tamaulipas se requiere de un equipo y eso lo ha dejado en claro el Gobernador Egidio Torre Cantú.
Por eso, señores, a trabajar se ha dicho.
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