Nuevo Laredo, Tamaulipas.- Contrario a lo que se pudiera pensar, la inseguridad que se padece no afecta todavía la asistencia de los feligreses a los templos católicos de la ciudad, aunque cuando se presenta un evento de ese tipo cerca de una iglesia, es cuando se ve afectada, señaló el obispo de Nuevo Laredo, Gustavo Rodríguez Vega.
Sin embargo, las limosnas, los apoyos económicos y las dádivas que ofrecen los feligreses a las diferentes iglesias de la ciudad, disminuyeron en un 10%, pero en mayor medida en los templos de la región ribereña, reconoció el religioso.
“Sólo cuando ocurre así se ve afectado el inmediato evento religioso, pero de principio, la gente continúa acudiendo a las iglesias en la misma cantidad”, estimó.
En cuanto a la economía de la Iglesia en la ciudad, dijo el jerarca que en ese sentido sí está afectada, y lo dijo al compararlo con la economía familiar, la que aseguró está muy afectada por la espiral de inseguridad que mantiene estancada la economía de todos los que viven en este municipio.
“Definitivamente se afecta la economía de la Iglesia, porque la gente ayuda menos, y entonces esto es algo normal”, reiteró, tras mencionar que las dádivas económicas y las limosnas disminuyeron de manera evidente.
Por ello insistió en que la gente debe apoyar a la Iglesia católica con lo que pueda, ya que reconoció que no siempre se puede ofrecer algo, pero dijo que lo que se pueda ofrecer de manera voluntaria, será bien recibido.
En ese sentido comentó que las familias que acuden a las iglesias de la ciudad, continúan apoyando con las limosnas, aunque señaló que en todas se nota una disminución de las limosnas hasta en un 10%.
Sobre la cantidad de sacerdotes que ofician las misas en esta ciudad y en la región ribereña, comentó el obispo que solo en Nuevo Laredo se nota más la necesidad de contar con más religiosos para el oficio de las misas, no así en el resto de los municipios de la llamada frontera chuca, en donde el éxodo de personas afecta desde hace más de un año el ministerio de la Iglesia Católica.
Las aportaciones económicas de los feligreses son contabilizadas por cada parroquia, por lo que de acuerdo al obispo, la Diócesis no cuenta con un balance de los ingresos por ese concepto, y varia de acuerdo al sector en el que se ubique cada iglesia.


