Reynosa, Tamaulipas.-Cuando los remanentes de la tormenta tropical “Deán” azotaron la región noreste de Tamaulipas en 2007 ocasionó daños severos en vías de comunicación en la región. En la Carretera Reynosa San Fernando causo el desgajamiento de un puente y parte de la vía a la altura del ejido “Francisco I. Madero”.
Desde entonces se mantiene la obra “negra” el puente ha sido construido nuevo a base de concreto hidráulico, pero falta un tramo carretero que no se ha edificado.
Han pasado 5 años ya, los tres de la pasada administración estatal y dos de la actual y hasta el momento no se ha logrado concluir en forma total la rehabilitación de este cruce y terminar con el peligroso paso de desviación.
En las noches el sitio es una “boca de lobo” la más completa oscuridad y para desconocedores del rumbo puede ser factor de accidentes, en 18 días concluye la administración federal de Calderon y al menos 5 de sus 6 años la obra sigue a medias.


