Infanticidio

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Lamentablemente los asesinatos que se han cometido en salas de cine en terrenos de gringolandia, dejan un mal sabor de boca y lo único que termina uno pensando es el estado mental en el que se encuentran algunas personas –jóvenes por cierto- de aquél lado de la frontera norte.
Pero las cosas no solo se dan allá de aquél lado, hoy nos enteramos del infanticidio cometido contra Hendrik Cuacuas, un menor defeño apenas de 10 años de edad y que fue abatido de un balazo en una sala de cine de la delegación Iztapalapa, de la capital del país, de este nuestro México querido.
Los hechos lamentables se registraron desde el pasado 2 de noviembre, en una sala de Cinepolis de Plaza Ermita, en la función de las 19:45 y causan revuelo cuando Felipe Takajashi Medina, titular del Instituto de Ciencias Forenses del Distrito Federal, informa que Hendrik recibió un balazo a una distancia entre 1.5 y 2 metros, además por la trayectoria, la bala entró de frente.
La aseveración de que la bala entró de frente no quiere decir que el padre o el menor se percataran quien hizo el disparo, más bien pudo ser que el niño haya volteado la cabeza y de esa forma recibió el impacto como se describe.
Enrique Cuacuas, infortunado padre del menor asesinado, asegura que “Algo pasa rosando mi oído, así como corta el viento, escucho que algo truena y algo me pega en mi hombro derecho, fue una fracción de segundo todo”.
Asegura el adolorido padre de Hendrik que “No se escuchó ningún disparo, no se vio la luz esa que a lo mejor hace cuando se dispara… no escuchamos nada, ya con la cabeza más fría la gente se hubiera levantado, nada de eso sucedió… En ese momento volteo y veo a mi hijo convulsionando y mi hijo no tiene antecedentes de convulsiones, jamás… Todo estaba oscuro, trato de que me hable, de que reaccione, que me responda… subo mi mano y veo que está sangrando un poquito, el sangrado no fue profuso”.
Por otro lado, asegura don Enrique Cuacuas que las autoridades policiales en esta delegación política (en el DF las delegaciones políticas son el equivalente a un Municipio) le informaron que ya con el asesinato de su hijo van 4 homicidios en circunstancias semejantes, por lo que exige se finquen las responsabilidades del caso a la empresa Cinepolis.
Por lo pronto y para que quede evidencia de que las autoridades judiciales están trabajando, se dio la orden de cerrar la sala donde ocurrió el asesinato del menor, porque se llevarán a cabo las indagatorias necesarias. Solo que la determinación se tomó precisamente el día de ayer, cuando el médico forense emitió su dictamen. Es decir, ¡10 días después del infanticidio!
La triste noticia fue publicada apenas el pasado lunes y ese mismo día la empresa Cinepolis emitió un comunicado en el que fija su postura sobre “…el incidente del 2 de noviembre en el que el menor Hendrik Cuacuas fue lesionado en una de las salas del conjunto Ermita en Iztapalapa, y murió dos días después.”
En el comunicado la empresa señala que su “…personal procedió conforme a al protocolo establecido y se prestó toda la atención necesaria al menor lesionado y a la persona -mayor de edad- que lo acompañaba.”
Destaca el boletín de prensa, que “Durante el tiempo que se estuvo en el conjunto se dio la atención al cliente y ni ahí ni en el trayecto al hospital, en ningún momento se habló de una detonación de arma de fuego”
La página de Carmen Aristegui publica íntegramente el comunicado de prensa de la empresa Cinepolis que es la fuente de donde le entregamos la información registrada párrafos arriba.
De verdad que es muy lamentable que hechos ocurridos en otros países ahora se estén presentando en este México nuestro, este país tan vapuleado por diferentes causas, pero que aún y con todo, en este nuestro territorio debemos salir, buscar alternativas de bienestar.
Finalmente queda parta reflexionar estos hecho y desde luego que es un enorme, gigantesco reto el frenar este tipo de homicidios que lo único que dejan es dolor en las familias y una vergüenza para las autoridades policiales.
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