Una voz autorizada del PRIÍSMO tamaulipeco en julio pasado dijo que el año 2013 había empezado ya. Se refirió al año electoral de esta entidad federativa. El discurso fue pronunciado en el Poliforúm Victoria, luego de la derrota electoral al PRI y darle el triunfo a la PANISTA, Josefina Eugenia Vázquez Mota (n. en el DF el 20 enero de 1961).
Dolió la derrota del tricolor en las urnas tamaulipecas. Fue la segunda ocasión que Tamaulipas se pintó de azul. Los motivos pudieron ser varios. Unos internos y otros externos. Lo cierto es que otra vez los tricolores locales supieron de la derrota.
La llegada a las oficinas estatales del PRI del fronterizo Ramiro Ramos Salinas al asumir la encomienda máxima de su partido, fue revertir los resultados en favor del Revolucionario Institucional y no es de ningún modo, una tarea sencilla.
Desde su toma de protesta, el ex líder de la Facultad de Comercio y Administración Nuevo Laredo, ha dedicado mucho tiempo y recursos financieros y humanos para que la encomienda bien clara, se cumpla en las elecciones de julio próximo.
Sin embargo el termómetro final será cuando se designe a los candidatos y ése es en realidad un problema mayúsculo porque en cada uno de los municipios hay más de un aspirante a las candidaturas.
Se buscan 43 aspirantes a presidentes municipales y a 22 aspirantes a diputados locales, más 15 plurinominales o de ‘representación proporcional’. En total son 65 ilustres PRIÍSTAS los que buscarán el triunfo.
El riesgo que se corre es lo que pasó con el ex presidente del PRI, en épocas de Geño Hernández, cuando Ricardo “El negro” Gamundi, designó al candidato equivocado, por ejemplo el caso Tampico y por consecuencia la Profesora Magdalena Peraza Guerra –en ése tiempo legisladora local-, al ser omitida, se fue por Acción Nacional y mire, hay la tiene… por más piedritas que le han puesto en el camino en el camino, ella tan campante desempeñando su función de Alcaldesa.
Ramiro Ramos Salinas debe ser cuidadoso en la selección de candidatos, porque no todos prometen o más bien, todos prometen pero pobres son los resultados en las urnas de algunos y ésas fallas son las que institucionalmente no se perdonan.
Una de las grandes incógnitas para el mismo Ramiro Ramos Salinas y el equipo de trabajo y asesores con el que cuenta, es el futuro de algunos tamaulipecos encumbrados en una silla municipal o en una curul legislativa y hasta como funcionarios de la administración del Ingeniero Egidio Torre Cantú.
Llama la atención por ejemplo la excelente imagen del CP Miguel González Salum y no solo por el Informe de Labores que recientemente rindió a la sociedad municipal y a las autoridades que asistieron al teatro “Amalia G. de Castillo Ledón”, en la capital del estado.
Miguel González Salum desde el inicio de su administración municipal ha demostrado con hechos y no con discursos armados por especialistas –como sucedió recientemente- sobre los programas que benefician directamente a los victorenses y los medios de información han dado cuenta fiel de ello.
Como una muestra del reconocimiento al trabajo municipal, al evento acudieron el Gobernador, Ing. Egidio Torre Cantú, el ex Gobernador Enrique Cárdenas y su esposa la señora Bertha de la Avellano, los ex Presidentes Municipales Enrique Cárdenas de la Avellano, Tito Reséndiz Treviño, Pascual Ruiz García, Gustavo Cárdenas Gutiérrez y Zelideh Saeb Salinas.
Quizá de lo más destacado de este informe es la cercanía que Miguel González Salum tiene con los pobladores del municipio y es el mismo trato que ofrece a los ciudadanos de los ejidos, de las colonias y los fraccionamientos.
Me parece que en el mismo dilema estarán los tomadores de decisiones, ahora que seguramente están evaluando las acciones y el capital político de algunos aspirantes que se sienten con el “derecho” de jugársela para ocupar algún cargo de elección popular en los próximos comicios locales.
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