Inseguridad desploma ventas de comerciantes guadalupanos

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Nuevo Laredo, Tamaulipas.- El intenso frío, la inseguridad y la falta de vigilancia en el área cercana al templo de la virgen de Guadalupe de esta ciudad, afectaron las ventas de cerca de 100 comerciantes que le rezan a la virgen para que este 12 de diciembre les mejore la situación.

Sin embargo, el robo de autos, de acumuladores, y los asaltos nocturnos a los negocios, hacen que los propietarios duerman dentro de sus improvisadas carpas, ante el temor de que sean saqueados por los delincuentes.

Aun así, confían en que la virgen les haga el ‘milagro’ y mejoren las ventas, aunque sea en este día de Guadalupe.

Desde que se instalaron el uno de diciembre, la mayoría no ha vendido como esperaba, ya que delincuentes amparados por la soledad de las calles, y la ausencia de vigilancia, hacen de este lugar, ubicado en las calles Donaciano Echevarria , Esteban Baca Calderón, González y Mina, de la populosa colonia Hidalgo, un sitio muy inseguro para ellos.

Los testimonios

Macaria Tovar, una mujer de 58 años de edad y originaria de una comunidad serrana de San Luis Potosí, se quejó que la inseguridad que priva en las cercanías del templo, ahuyente a los feligreses que en estos días no han acudido como esperaba.

Ella vende nueces, dulces de coco, cacahuate y algunas imágenes religiosas. Para ello le ayudan sus dos hijos; Gaudencio y Antonio, de 22 y 17 años de edad respectivamente, quienes la acompañan desde su comunidad porque en ella no hay trabajo ni oportunidades.

“Vivimos en un rancho, en la mera sierra, pero mis hijos no encuentran trabajo, y cuando hay, les pagan 60 pesos por día porque son jornaleros”, explica con cierta melancolía al recordar que desde hace 30 años visita este templo guadalupano.

Marta Gómez es de Pachuca, Hidalgo y acude al templo desde hace 10 años, pero dice que desde hace tres años la inseguridad afectó su negocio, ya que las ventas son muy lentas porque los ladrones ahuyentan a los visitantes que acuden en autos, a los que les toban el acumulador o de plano, el auto completo.

“Este es el peor años de todos los que he vendido, porque no hay ventas, y todo se debe a la inseguridad que hay en este sector, precisa.

De la capital del país viene al templo desde hace 10 años Karina Ramírez, quien confía en que este 12 de diciembre las ventas mejoren y pueda regresar aunque sea sin pérdidas económicas, ya no con ganancias.

“Debido a la inseguridad duermo dentro del puesto, ya que no hay vigilancia…no hay policías y el ejército no viene por nada”, refiere la mujer dedicada a la venta de pan de queso, trenzas de piña y de nuez, y las famosas mega conchas de chocolate, oficio que aprendió de sus padres desde que era niña.

Pero los hermanos Cruz, integrados por Irma, Héctor, Concepción y Mario, quienes se instalaron frente al templo desde el primer día de diciembre, también se quejaron de la inseguridad, y a pesar de que desde hace 20 años se dedican a este negocio familia llamado ‘Antojitos Lupita’, en honor a la matriarca ya fallecida, confían en que la virgen de Guadalupe les haga el milagro y puedan recuperar algo de la inversión.

Estos comerciantes, al igual que el resto, la inseguridad y la ausencia de feligreses, les está afectando, pero aún confían en que desde la noche del 11 y todo el 12 de diciembre, las ventas mejoren con el arribo de decenas de peregrinaciones y danzantes que acuden para a la virgen de Guadalupe.