Poder adquisitivo de ha desplomado en un 80%

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Cd. Victoria Tamaulipas.-En los últimos años la pérdida del poder adquisitivo de la clase trabajadora se ha desplomado hasta en un 80%, por lo que de acuerdo a estimaciones realizadas la reciente aprobación del salario mínimo para el 2013 puede ayudar a su recuperación expone la Delegada federal del Trabajo en Tamaulipas, Roxana Manrique Lozano.

Recordó que el país se ha instituido una política de salarios que no contemple el crecimiento económico y en términos reales la inflación del país, sobre todo en la década de los 80’s, de los 70’s, lo que ocurrió es pérdida del poder adquisitivo en términos reales para los trabajadores, esa pérdida casi llega al 80 por ciento en términos de lo que era el salario mínimo para lo que alcanzaba.

Hace alusión a que el Consejo de Representantes de la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (CONASAMI) acordó otorgar un aumento general a los Salarios Mínimos de 3.9% vigente a partir del 1 de enero de 2013 para las dos áreas geográficas. A este respecto la STPS estima muy positivo que este aumento supere en 9 décimas el 3.0% de inflación proyectada en los Criterios Generales de Política Económica para 2013, así como la meta de inflación del Banco de México, que es de igual magnitud (3.0%).

El incremento del Salario Mínimo es 2.1 décimas mayor a las expectativas que publica el Banco de México en la “Encuesta Sobre las Expectativas de los Especialistas en Economía del Sector Privado”, que se ubica en 3.69%.

Manrique Lozano consideró que con las estimaciones antes mencionadas, se espera para el próximo año una ganancia positiva en términos reales del Salario Mínimo porque estaría por arriba de la inflación e implicaría una recuperación del poder adquisitivo.

Agregó que no se debe trabajar en la desaparición de la Comisión Nacional de Salarios Mínimos, sino en generar un nuevo indicador que no sea el salario mínimo para regir el conjunto de prestaciones que van adicionales o que van asociadas al salario mínimo como son multas, prestaciones, contraprestaciones y que esto le permita al salario mínimo correr por vía distinta y que no sea un factor, para los economistas, inflacionario por sí mismo, sino que esto genere las condiciones como ocurre en otras partes del continente, de que el salario mínimo paulatinamente tenga una recuperación progresiva en su poder adquisitivo.