Nuevo Laredo, Tamaulipas.- En la Casa del Migrante de esta ciudad se atendieron durante el año a 9 mil 100 personas, de las que el 60% fueron mexicanos deportados de Estados Unidos; el resto eran migrantes que viajaron desde entidades del sur del país y de países centroamericanos, dijo el sacerdote católico, Juan Manuel Reyes, también director del albergue.
La cantidad mencionada por el religioso es superior a las 6 mil 700 personas que el año pasado se atendieron en dicho lugar, lo que significa que este año amentó la cantidad de personas que buscaron alojo, en dos mil 400 atenciones más.
Pero el 25% de ese total, es decir, más de dos mil, son migrantes que en el trayecto a esta frontera, fueron vejados, golpeados, extorsionados, asaltados y hasta secuestrados por un tiempo.
“Los robos, extorsiones y secuestros ocurren casi siempre en el trayecto a esta frontera, pero en este mes se ha sentido menos esta situación”, explicó.
También llegan al albergue lesionados, golpeados, enfermos y deshidratados, los que son canalizados a un hospital para su atención médica, y por lo general se trata de mexicanos deportados.
Aunque una buena cantidad de mexicanos que cruza la frontera de manera indocumentada es detenida en algún lugar de Texas, la mayoría de las detenciones y deportaciones ocurren en Laredo, casi al momento de cruzar el río Bravo.
“En los últimos meses hemos visto que no hay descenso, y lo que recibimos en el albergue son personas que han estado en alguna cárcel de Estados Unidos hasta por 20 años por ser reincidentes, y nos dicen que las cárceles están llenas”, explicó.
Por ello es que muchas de las detenciones que se hacen en California, se deportan por Texas, y las que son hechas en Texas, los deportan por Tijuana, con la intención de desalentar la migración de mexicanos hacia el vecino país.
Dijo el religioso que por la cantidad de migrantes y de deportados, el próximo año la tendencia seguirá igual, con una importante alza de personas deportadas, “porque no hemos visto que la cantidad disminuya, sino por el contrario, aumenta”, señaló.
De las 9 mil 100 personas atendidas en el albergue, el 60% son mexicanos repatriados de algún lugar de Estados Unidos, mientras que el 40 restante son centroamericanos y del sur de México, la mayoría son de Honduras, Guatemala y El Salvador.
Durante la Navidad hubo 200 personas en el albergue, de las que 10 fueron mujeres y cinco, niños, y por la temporada, en vez de los tres días habituales de estancia se les brindan hasta siete días, razón por la que el sacerdote solicita a la comunidad alimento, artículos de limpieza, zapatos en buen estado y chamarras para protegerse del frío.


