Como la misma temperatura en estos días, quienes aspiran por el lado del PRI a gobernador la ciudad, están tan fríos que ni siquiera se han atrevido a dar la cara con declaraciones o mensajes a los medios de comunicación, pero no es casualidad, ya que desde que iniciaron los 7 personajes más vistos de ese partido, no levantan ni motivan a nadie.
Hablo de Héctor Canales, Rosa María Alvarado, Arturo Cortés Villada, Jesús Valdez Zermeño, Imelda Mangín, Cristabell Zamora y Carlos Montiel Saeb, quienes pese a todo lo que digan o hagan, no han siquiera levantado un ápice el entusiasmo del electorado al que está dirigido su mensaje.
Y es que sin tomar en cuenta las bajas temperaturas, estos siete caballeros del apocalipsis del PRI, tienen muy poca pólvora, por lo que existe la probabilidad de que ese partido pueda poner en marcha el Plan ‘B’, lo que pudiera ocurrir en este mes.
Dicho consiste en que en el seno de la directiva del PRI se pueda tomar la determinación de que ninguno de ellos, al no hacer mella en el ánimo de la población, se tenga que hacer uso de un ‘bateador’ emergente, el que sería nada más y nada menos el mismo dirigente del tricolor en la entidad, es decir, Ramito Ramos.
¿Porqué lo digo? Bueno, porque así se está rumorando y porque esta alternativa no es nada descabellada, ya que el PRI, al ver que en esta ciudad sus aspirantes no avanzan para nada en el plano pre electoral, debe urgir la unción de un aspirante que tenga lo suficiente como para hacer estallar el ánimo de los simpatizantes y militantes de ese partido.
Alguien que conozca el territorio, que sea conocido y reconocido por los tamaulipecos, que tenga parte del voto duro a su favor, que tenga el poder suficiente como para que el consenso esté a su favor, y lo más importante, que tenga el apoyo del mismo gobernador Egidio Torre Cantú, y desde mi punto de vista quien reúne esas condiciones, pese a lo negativo que pueda tener este personajes, es Ramiro Ramos.
Sabemos bien que Ramiro trabaja para ser el candidato de su partido en las elecciones del 2016, pero sus aspiraciones pudieran adelantarse si el gobernador y el mismo partido observan que quienes aspiran a ese cargo no tienen la capacidad para motivar al electorado, por lo que si el Plan ‘A’ falla, bien pudiera aplicarse el Plan ‘B’.
Sin embargo, sé bien que algunos de los aspirantes que no tienen un cargo público, bien pudieran estar trabajando no solo para ver si la suerte les ayuda y resultan ser el elegido para la candidatura a la alcaldía, sino además buscar el consenso de su partido y colarse a una de las diputaciones que estarán en juego, o ya de último momento, formar parte de los 14 regidores y dos síndicos del PRI en el cabildo próximo.
Aunque creo que este juego que el PRI montó desde hace semanas, en el sentido de dejar libres en esta ciudad a quienes aspiren a la alcaldía, es solo eso, un burdo juego cuyo único objetivo es consolidar a ese partido en el terreno social, al grado de que independientemente sea quien sea el candidato a la alcaldía, el propósito de que el PRI llegue a la conciencia política de los electores se ha logrado hasta el momento.
Y ello ya es una ventaja electoral para el PRI, ventaja que de consolidarse en la campaña oficial, no daría tregua a la oposición del PAN o del PRD, para avanzar en el terreno que ya pisa el tricolor, amén de que en el PAN siguen haciéndose pedazos, mientras que el PRD su dirigente estatal, Jorge Valdez Vargas, lo está vendiendo al mejor postor. Por lo tanto, con esos antecedentes y bajo las actuales condiciones, el PRI no tendría rival en las elecciones de este año, salvo que ocurriera un milagro político, como el que ocurrió en las elecciones federales del año pasado, cuando el PAN arrasó en Tamaulipas.
Para que eso vuelva a ocurrir se requiere como lo dije, un milagro político, toda vez que unas elecciones federales en el plano electoral, no son iguales a unas elecciones locales, ya que tanto las motivaciones como los intereses, son muy diferentes, por lo que si el PAN sigue confiando en que el efecto del 2012 lo llevará victorioso a las urnas en julio de este año, sería mejor que se pusieran a trabajar en vez de estarle rezando a la virgen de las pasiones, en la que confían para ganar las elecciones.
Pero bueno, tal vez el intenso frío no les ha dejado trabajar como quieren, pero no debe ser pretexto ni argumento. Espero que en los siguientes días alguno de ellos de alguna señal de vida política, de lo contrario, el dolor de cabeza pudiera ser para ellos, ya sea para que se aplique el Plan ‘B’, o que en el PAN se decidan a trabajar bien y en serio, dejan do atrás los rencores y el encono que tanto daño le ha hecho a ese partido.
Pero hasta el momento no veo nada de trabajo en el diputado federal, Glafiro Salinas Mendiola, quien veo que está conforme con lo que hizo, a pesar de que no haya hecho nada hasta el momento, porque todo lo que dice, son solo eso, palabras y más palabras
Y por el lado del PRD, no creo que pueda haber una alianza con el PAN, ya que al blanquiazul no le conviene para nada aliarse con un partido que no le dejará nada positivo en el plano electoral, y en cambio, pese a una derrota, le exigiría posiciones en el próximo cabildo, lo que no convendría al PAN, por lo que pienso que no habrá alianza y que ambos partidos jugarán solos en las elecciones de julio de este año.
FELIZ AÑO
En lo que respecta a este nuevo año que apenas comienza, que en lo económico no pinta bien con tanto incremento en el precio de los productos de consumo básico, confío en que en esta ciudad haya un notable repunte de la economía local, y que nuestros gobernantes tengan la visión, el ánimo y la determinación de que Tamaulipas y esta ciudad, por fin repunten y salgan de la crisis a la que nos orilló la inseguridad.
Es necesario que se reactive nuestra endeble economía, para que las inversiones lleguen y el empleo, tan golpeado el año pasado, también se reactive y con ello, esas familias cuyas cabeza de hogar perdieron el empleo, lo vuelvan a encontrar para que la incertidumbre ceda el paso a la certidumbre y a la tranquilidad.
Creo que Nuevo Laredo es una gran ciudad y que sus habitantes son extraordinarias y pacientes personas, que han sabido esperar el momento para poner la parte que les corresponde y volver a hacer de nuestra ciudad, aquella urbe que no hace muchos años era boyante, tranquila y con cientos de comercios que no se daban abasto.
A través de estos comentarios les deseo a todos ustedes un año nuevo lleno de esperanza, de retos y, sobre todo, que la esperanza se convierta en realidad y los retos en acciones positivas.
Amigos míos, les deseo un gran año nuevo y que no perdamos la fe ni la esperanza de que México, Tamaulipas y esta ciudad, lleguen a ser lo que tanto anhelamos; el mejor lugar para nuestros hijos y para nosotros mismos, y una tierra donde germine la semilla de la paz y de la armonía entre todos.
No claudiquemos y hagámoslo entre todos. Dios los bendiga.