¿Dónde quedó la vergüenza?

Realmente, llama la atención la falta de decoro, vergüenza y probidad de los partidos políticos, y eso lo comentamos ya hace algunas semanas, sin embargo, apesta, huela mal, hiede lo que hacen elementos del Partido Acción Nacional y del Partido de la Revolución Democrática
José Alberto López Fonseca, quien funge como presidente estatal del PAN ha anunciado que irán en alianza con el PRD en los próximos comicios en cinco municipios, los que son: Nuevo Laredo, Jaumave, Aldama, Camargo y Miguel Alemán.
Se olvidan los que forman parte de los partidos, que no es una oportunidad para sumarse a la cueva de Ali Babá, sino que, supuestamente, tendrían que ser algo útiles para la población que les entrega su confianza… y su voto. La realidad es diferente, y son un grupo de vividores, oportunistas y negligentes políticos, que buscan el voto apoyándose en dinero del pueblo, pero que a la hora de la verdad, sucumben, como sucedió con aquellos cobardes que abandonaron el Senado en una sesión por no estar de acuerdo.: no tuvieron las agallas, los… espolones para debatir, e hicieron como algún chiflado o chiflada: “no me gusta, me voy y me llevo la pelota”. Qué triste actuación de los supuestos representantes populares, y más, cuando son los que alegan formar parte de una democracia que en todo momento vilipendian.
En la teoría, cada partido político tiene una doctrina a seguir, y las del PAN y PRD son totalmente distintas, no se pueden juntar a menos que su objetivo sea el que sabemos: ganar por ganar, no importa la forma ni a quien, y ya sentados… a robar se ha dicho, a entorpecer todo cuanto es posible.
El claro ejemplo lo tenemos en administraciones que encabezan esas sucias alianzas, y donde no dan oportunidad a los electores o simpatizantes de dar su opinión. Son sucios por naturaleza, y ensucian a sus partidos.
La derecha y la izquierda juntas: seguros estamos que si los fundadores del PAN como González Morfín o Maquío, entre muchos distinguidos albiazules vieran en lo que se ha convertido su instituto político, seguramente volverían a la tumba, horrorizados y avergonzados por lo que se ha hecho de ellos: un grupo de personas sin honestidad propia ni principios que se dedica a asegurar su futuro a costa de los dineros públicos.
Eso es lo que son, sinceramente.
Cada quien hace lo que le conviene, y piensa lo que quiere, para ello tenemos libertad para expresarnos, aunque a algunos no les guste nuestra opinión: no se vale denostar lo que piensan los demás, y es necesario respetar la ideología de otros.
En pasadas elecciones, PAN u PRD se unieron con un solo objetivo: derrotar al PRI, como si eso fuera importante. No tenían plataforma política porque son dos doctrinas distintas. Ya Alejandro Ceniceros criticó también la supuesta alianza, como dice Carlos Marín, “de espurios”, y hace ver que no es algo que tenga congruencia.
Sin embargo, hay que acostumbrarnos a ver a estos dirigentes y miembros de comités con cartera que se burlan de sus afiliados y simpatizantes.
Nada hay más inmoral, desde nuestro punto de vista.
Otra cosa sería si se sentaran a debatir y hacer una plataforma común que no riña una con otra, aunque, claro, para ello, hay que tener inteligencia y voluntad para servir a los demás, cualidad que se ha perdido en los expedientes y discursos de estos dirigentes.
Horroriza saber que podríamos estar gobernados por gente que, en un afán oportunista y poco moral hace alianzas con sus enemigos acérrimos, con la idea de “llegar al poder” y no ganar para servir, que es muy diferente.
Sería interesante que la población, sus simpatizantes se manifestaran y que les permitieran externar su opinión.
Cosas de la política, no cabe duda, pero cosas que huelen mal, hieden, o como dicen otros: apestan.
Comentarios: [email protected]