Con una ceremonia en la que participaron destacadas autoridades
eclesiásticas de diferentes diócesis del noreste de México y sur de
los Estados Unidos y todos los párrocos de las iglesias de Nuevo Laredo, se celebró el 125 aniversario de la dedicación del templo del Santo Niño de Atocha, en Nuevo Laredo.
A esta celebración también acudieron el Presidente Municipal Benjamín Galván Gómez, y su esposa Martha Alicia Aldapa de Galván, así como los Caballeros de Colón y grupos de danzantes.
De esta manera y con una solemne misa de celebración, oficiada por el arzobispo de Monterrey Rogelio Cabrera López, y la participación del obispo de la diócesis de Nuevo Laredo Gustavo Rodríguez Vega, así como de los obispos de Piedras Negras Alonso Garza Treviño, el auxiliar de Monterrey Jorge Alberto Cavazos Arizpe y el obispo de Laredo, Texas James Tamayo, se recordó la primera celebración eucarística, realizada en esta parroquia, el día cinco de enero del año de 1888.
Sobre esta celebración, el arzobispo de Monterrey, dijo que sin duda, el templo de Santo Niño, ha sido una fuente de bendiciones para la gente de Nuevo Laredo, en donde la evangelización ha tocado muchos corazones y sobre todo es necesario dar gracias por estos 125 años de historia de bien y de acercamiento de la iglesia católica a sus fieles.


