El gobierno de Tamaulipas ha anunciado un programa muy interesante que habla de medidas de austeridad, para eficientar el gasto público, y sobre todo, que los centavos que se reciben alcancen para las obras y programas que la población requiere y están plasmados en el Plan Estatal de Desarrollo que presentó el gobernador Egidio Torre Cantú a la ciudadanía y que tiene ya dos años de avance, con resultados significativos.
Hablar de austeridad es hablar de eficiencia en el gasto, aunque algunos mal pensados creen que la única forma de gastar menos es reducir salarios a servidores públicos.
Cierto es que hay quien gana mucho dinero, sin embargo, en relación al tema, podemos pensar que algunos salarios son elevados, pero la responsabilidad también, aunque no aplica a todos; siempre hemos discutido la efectividad, por ejemplo, en el salario a diputados y senadores de todos niveles, quienes son los que hacen leyes, aprueban ingresos y egresos, pero ganan un dinero que nunca pensaron en juntar durante toda su trayectoria laboral.
Sentimos que es demasiado, en otras palabras, y es ahí donde se podrían hacer ajustes.
Pero no es en el único caso, ya que el gobernador ha insistido en que el ahorro es la única forma de salir avante, más, con los recortes que el gobierno del presidente Calderón aplicó a las administraciones estatales. Claro, las más agraviadas, y lo sabemos por información oficial, fueron los gobiernos administrados por elementos del Partido Revolucionario Institucional.
Podrá ser una buena medida el restringir el uso de vehículos oficiales en deshoras y actividades que no tienen nada que ver con los deberes de los servidores: vemos todos los días a amas de casa y choferes que colaboran con los embotellamientos escolares matutinos, y lo hacen en vehículos oficiales. No concebimos que esté adecuado que utilicen los recursos de todos para tal efecto.
Así también, en puntos donde la vida nocturna tiene su desarrollo vemos vehículos conducidos por hijos de quienes tienen la responsabilidad, muchos de ellos, adolescentes sin el permiso oficial correspondiente, o sea, manejan sin licencia.
Exigir a los que llevan a cabo obras y servicios de distribución y mantenimiento que hagan bien su trabajo y lo hagan con precios competitivos, que no se esmeren en incrementar en varios ceros los presupuestos sería también muy conveniente, y aplicar aquellas cláusulas de que si el trabajo no es adecuado, que no se les pague, y además que se les multe.
Se pueden hacer muchas cosas como evitar la burocracia tremendamente grande en cuestión de copias y documentos: las oficinas están llenas de papeles que no se vuelven a ocupar. Es aquí donde la tecnología podría hacer su parte. Hoy, para enviar cualquier trámite basta un botón y una tecla, no se requiere de más.
El caso es que hay que cuidar el dinero, así como también ser exigente para los beneficiarios del mismo: entregar los recursos cuando estén bien devengados o justificados, que los servicios sean los idóneos y que las obras cumplan con su objetivo.
Una ardua labor tiene la Contraloría para buscar todo lo anterior.
Sería bueno también, ajustar los planes de recaudación de impuestos, porque ahora han puesto una serie de candados y medidas que afectan a la ciudadanía, sobre todo, en el caso de las tenencias, lo que propicia que haya una gran evasión: en ese sentido valdría la pena considerar descuentos a quien pague dentro del primer mes del año, y castigar a los que no lo hacen. No vaya a suceder lo que hacen los gobiernos populistas del PRD, que dejan que todo mundo se atrase, y al final del año, lo “premian” con descuentos que ya quisiera quien se preocupó por pagar a tiempo.
Son muchas acciones que ha dispuesto el gobierno tamaulipeco, en aras de cuidar el dinero de todos. Esperemos sea para bien.
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