Luego de que el PAN y el PRD no se unieron en una perversa coalición política cuya intención era la de contender en las elecciones de julio de este año para desbancar al PRI en Tamaulipas, creo que ninguno de esos partidos perdió nada, toda vez que cada uno con su propio capital político intentará hacer lo que lograron en las elecciones federales del año pasado.
Solo que, si vemos las cosas con calma, sí hubo un perdedor, y ese es el dirigente estatal de ese partido, Jorge Valdez Vargas, quien dicho sea de paso, no solo perdió la oportunidad de poder conseguir mediante esa alianza que no se dio, posiciones en el próximo cabildo, sino las posibilidades de poder continuar mangoneando a ese partido que se ha convertido en un nido de perversos, de oportunistas y de vividores como él mismo.
Ahora, Valdez tendrá que regresar a lo que siempre ha sido, nadie, porque no tendrá ese dinero que pensaba ya tenía en las manos con dicha presunta alianza, y no podrá hacer lo que está acostumbrado a hacer en cada proceso electoral, que es vender a su partido al mejor postor y quedarse con el capital económico, aunque el capital político se haga trizas.
Pero la decisión tomada en la ciudad de México, de no concretar la coalición, me parece de lo más acertado, aunque tal vez haya sido porque el PRD no convocó a una sesión previa de su consejo político, o porque en el PAN vieron que en nada beneficiaría una fusión tan perversa como la que estaba maquinando Valdez.
Y es que…¿qué beneficio le podría haber ofrecido el PRD al PAN en esta ciudad y en Tamaulipas?, ¿cuánto capital político le aportaría el PRD al PAN? Definitivamente ninguno, por lo que la decisión fue más que acertada, lógica, porque en el PAN antes de pensar en coaligarse con un partido diametralmente opuesto a sus intereses políticos e ideológicos, deben pensar en unir la diversidad y la discordia que persiste en su interior.
Así es; de continuar con el divisionismo, el golpeteo y los golpes bajos en ese partido, a lo único que llegarán, será a seguir ocupando un penoso segundo lugar en el mapa político de Tamaulipas y de esta ciudad, pero con más bajo porcentaje de sufragios a su favor, ya que pensar que el efecto de julio del 2012 se repetirá en julio de este año, no solo es una falacia para los panistas que así lo piensen, sino que es una aberración pretender dejarse llevar por las olas de aquella fantasía política.
Lo único que tiene que hacer el PAN entre sus militantes es trabajar, trabajar y trabajar por la unidad de su partido, hacer a un lado el encono y la arrogancia, y dejar que los mejores hombres, no aquellos que piensan que lo son, representen en el proceso electoral a esa parte de la población que aún cree en ellos.
Sin embargo, tal parece que la lección no la han aprendido bien en ese partido, ya que los golpeteos continúan entre quienes aspiran a uno de los cargos de elección popular que estarán en disputa.
Ahora resulta que el oportunista de Rogelio Soto, ex regidor en la administración de Ramón Garza, dice tener más méritos y derechos que las propuestas externas que el PAN pudiera dar a conocer en los próximos días para la candidatura a diputado local, en las personas de Laura Zárate y Samuel Lozano, quienes si bien como dice Rogelio Soto, no tienen méritos, pues creo que él tampoco los tiene.
Y la pregunta que le hago es: qué hizo en beneficio de su partido cuando fue regidor? A cuanta gente de la sociedad ayudó o apoyó con gestiones realmente positivas, sin que el haya sido beneficiado de manera colateral?
Creo que en el PAN y en cualquier partido, aspirar a un cargo de elección popular no debe ser una cuestión de méritos sino de capacidad y experiencia, lo que no tiene Soto, ya que su máximo mérito es haber sido regidor, y antes de ello, nada interesante.
En cuanto a Laura Zárate y Samuel Lozano, creo que en caso de que alguno de ellos pueda ser electo candidato a diputado, ocurrirá lo que siempre ocurre en ese partido, ante la falta y ausencia de buenos prospectos, tienen que recurrir a externos para intentar ese hueco que en cada proceso político, más que rellenarse pareciera que se hace más grande.
Además, no basta con que Rogelio sea conocido dentro del PAN, y si su trabajo como regidor dejó mucho que desear, qupe se puede esperar su fuera diputado? Creo que es la ambición de ser más que los demás y no el deseo real y fiel de trabajar por el beneficio de la sociedad, por lo que Rogelio está pecando de ambicioso y falaz, ya que piensa más en sí mismo y no en la gente que nunca ha mencionado que lo pudiera llevar a ocupar esa cartera.
¨Por allí hay otro hombre que también quiere ser candidato a diputado local, y es el empresario Francisco Javier Estebané, quien me parece está equivocando la táctica, ya que en lugar de andar atacando a diestra y siniestra a sus correligionarios de partido, debería buscar el lado político más flaco de sus opositores, y de esa manera vencerlos. Lo sabe pero no se atreve a hacerlo.
Dicen por ahí que al igual que en el PRI, en el PAN, al adolecer de buenos prospectos para la candidatura a la presidencia municipal, el actual diputado federal por inercia del repudio hacia el PRI en las elecciones federales, Glafiro Salinas Mendiola, pudiera ser elegido candidato emergente, tal vez porque ‘ganó’ ese cargo o porque la gente lo identifica más que al resto de aspirantes, y aunque diga que no, la decisión no la toma él sino su partido a nivel nacional, por lo que ya es cuestión de días cuando deberemos saberlo.
De no contar el PAN con candidatos fuertes, fortalecidos y con el apoyo de la militancia, ocurrirá lo de siempre; una derrota anticipada y real al momento del conteo. Y con esto no quiero decir que el PRI ganará las elecciones, no. Solo pretendo decir lo que veo, lo que escucho y lo que ocurre en ese partido a través de comentarios de sus propios militantes.
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Por eso es que me atrevo a decir que en el PRI las posibilidades de que quienes se encuentran en franca campaña personal, tienen más probabilidades de no ser llamados para la candidatura, que ser alguno de ellos el delfín.
¿Porqué lo digo? Bueno, hay fuertes indicios que indican por un lado que al gobernador no le simpatiza ninguno de los que ya brincaron la barda, ya sea por su inexperiencia, por su falta de capacidad, por su ineptitud al momento de la toma de decisiones, o por el exceso de confianza mostrada ante los demás.
Se menciona que en el PRI se requiere de hombres de experiencia, y al decir hombres descarto las mujeres que compiten por la candidatura a la presidencia municipal, porque tal parece que existe un mandato que así lo indica.
Por lo tanto, sin hacer tanto ruido ni alharaca, ya suenan y mucho los nombres de cuatro hombres de experiencia y de decisiones: Daniel Peña Treviño, José Manuel Suárez López, Manuel Canales Escamilla y Carlos Montiel Saeb, y creo que entre ellos pudiera salir el candidato del PRI a la alcaldía, salvo que algo muy pero muy extraordinario ocurriera.
¿Y Ramiro Ramos? Creo que el dirigente estatal del PRI no será convocado como candidato a la candidatura para la alcaldía de esta ciudad, porque en estos momentos está muy ocupado y muy preocupado en deshebrar la madeja política que tiene en sus manos, la que se les está enredando con tantos problemas que hay al menos en esta frontera con tanto aspirante, y creo que la decisión la deberá tomar entre los cuatro hombres de mayor experiencia que ya he mencionado, porque de los resultados que obtengan no solo con vencer sino convencer y de manera abrumadora en el proceso electoral que se avecina, dependerá su futuro político inmediato, si es que quiere ser candidato a la alcaldía en el proceso del año 2016.
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Hasta mañana
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