Infinito… ¡agradecimiento!

Sí, ¡infinito agradecimiento! a quienes, y desde el domingo… se acordaron, y recordaron a mi señora Madre, ya que Margarita Lucila Treviño Emparam de Zolezzi… el día 13 de enero, a las dos de la tarde… dejó de estar con nosotros, para dirigirse al ¡Reino de los Cielos!, y después de ¡39 y medio años!, el domingo… se reunió con mi señor Padre, Alfonso Enrique Zolezzi Luebbert.

Y cuando falleció mi padre; el 30 de julio de 1973, preparados no estábamos… y ¡39 y medio años después!, tampoco estábamos preparados para la muy sentida partida de nuestra madre… momentos tristes, momentos difíciles, momentos duros para todos nosotros…

Sí, para un servidor, para mis hermanos, Alfonso y Chayo, Armando y Maricela, Federico y Pilar, y para Juan José y Graciela… así como para nuestros hijos, nuestros nietos, y nuestros sobrinos… todos sufrimos al ver a nuestra señora Madre ¡partir!

¡Momentos difíciles! para su hermana Lolita, para sus cuñadas, Juanita, Laura Graciela, para Magdalena, Ligia, Lilia, y Lili… momentos difíciles, para los sobrinos, y para los sobrinos políticos de mi querida Madre.

¡Momentos difíciles! para con quienes compartió mi señora Madre… y especialmente para la dirección y para sus compañeras en el Colegio de La Salle de aquí de Matamoros… así como para quienes acompañó en la labores altruistas, y que buscaron, y continúan buscando apoyar y ayudar, a quienes aquí en Matamoros… lo necesitan

Es imposible nombrar aquí a quienes recordaron a Margarita Lucila Treviño Emparam el día domingo y el lunes que le dimos cristiana sepultura… y a quienes nos acompañaron en su velorio, así como en la Misa de cuerpo presente en la Catedral de Matamoros, y donde por última vez, Mamá acudió…

También es imposible nombrar a quienes nos acompañaron al Panteón Jardín… y a quienes imposibilitados de hacerlo personalmente, recordaron a mi Madre, llamándonos telefónicamente, enviándonos correos electrónicos, y enviando ofrendas florales…

¡A todos ustedes! reciban nuestro… ¡infinito agradecimiento! por habernos acompañado en tan difícil momento, ya que con su presencia y recuerdo… nos ayudan a sobrellevar tan dolorosos días.

“¡Mima!”… como le decían sus sobrinos, aquí en la tierra ya no estará, pero desde el Reino de los Cielos… a todos nos seguirá acompañando y guiando con el ejemplo que aquí, a todos nos dejó…

¡Madre!, te vamos a extrañar… pero hoy es día y hora de que Margarita Lucila Treviño Emparam de Zolezzi… ¡Descanse en Paz!

Y la vida continúa, así como continúa… la vida política de nuestro México, y donde parece que la “luna de miel”, ya terminó… ante tantos y tantos ¡amparos, marchas de protesta, y plantones! en contra de las “Reformas”… ¿La laboral y la de Educación?

¿Reformas? que se dieron al final del sexenio de Felipe Calderón… y al inicio del de Enrique Peña Nieto… y donde la carga estará en la Suprema Corte de Justicia de la Nación… y donde la SCJN, la lucha hará para descalificar los ¡amparos! interpuestos por los mexicanos.

Mucho de que ¿hablar?, y le digo de “¿hablar?”, ya ve usted que la súper, súper nueva Secretaría de Gobernación… no sólo va a ser la “policía (¿política?) nacional”, sino que creará una… “nueva agencia de ¿seguridad e inteligencia?”… y donde esperemos en referencia con lo de ¿hablar?, que no nos vaya a suceder lo que dice el dicho mexicano… ¿en boca cerrada no entra mosca?

Gracias… sí, ¡muchas gracias! a todos ustedes.

Nos vemos el sábado…