Tampico, Tamaulipas.-La corrupción no solo puede ser económica, sino de poder político y en materia de obra pública federal se está trabajando evitar que los constructores incurran en este tipo de ilícitos, señaló Vicente Pérez Vega, Asesor jurídico de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción, Delegación Tamaulipas, quien este día acudió a dar a los socios una conferencia sobre la Ley Anticorrupción.
Manifestó que esta ley se publicó el 11 de julio del 2012 y entró en vigor inmediatamente para eliminar todos los malos hábitos o malas prácticas que existen en la obra pública federal en cuanto a situaciones o bien dedazos o entregas de obras a empresas, que utilicen ciertas artimañas para poder ganar los concursos de licitación de obras.
“Hasta la fecha no conozco algún caso que se haya sancionado, el funcionario público tiene la obligación de denunciar a estas personas que lo están corrompiendo, que lo están obligando, no nada más es dinero, sino también es poder político, donde muchas veces los funcionarios se ven sujetos a las presiones política de tener que entregar alguna obra a alguna familia reconocida”.
Indicó que en este caso no necesariamente van a depender de entidades, pues la obra pública generalmente se licita tiene su procedimiento, su logística y se van descalificando los aspirantes a obtenerla; sin embargo, en algunas otras ocasiones si se presenta aunque desconoce con qué frecuencia, aunque es mínima pues existen muchos candados de la Secretaría de la Función Pública.
“Lo que faltaba era ponerlo en papel que es lo que hicieron, y el método sancionador o bien a quien va dirigidas las sanciones es a los aspirantes, a los constructores no a los funcionarios públicos a la persona física o moral que de alguna u otra manera le ofrezca dinero o cualquier tipo de beneficio a un funcionario público para que deje hacer o que haga algo en favor de esa empresa”.
Finalmente comentó que muchas veces no se actuó en consecuencia porque el funcionario público no puso la denuncia correspondiente y es necesario que lo haga para acabar con la corrupción.


