Cd. Victoria, Tamaulipas.-En el proceso estatal electoral 2013 es un hecho que los electores van a decidir su voto en favor o en contra de los candidatos a Presidentes municipales y Diputados locales, dejando a un lado los partidos políticos, pronostica Artemisa López, investigadora del Colegio de la Frontera Norte con sede en Matamoros:
“El ciudadano decidirá si refrenda su lealtad a su partido favorito, sin importar el candidato; valorará a los contendientes y decidirá quién ofrece mayores beneficios, comulga con sus ideales o cubre sus expectativas, sin importar el partido; o bien, los ciudadanos se abstendrán de votar y con ello emitirán un mensaje de rechazo o hastío hacia los partidos políticos y/o los órganos electorales aunque dicho mensaje no siempre se capte claramente o se actúe en consecuencia”.
Describe que ahora que arrancaron las precampañas y con ellas un ritual político que se asemeja al cortejo:
” El candidato mostrará sus mayores cualidades, pronunciará sus mejores discursos, visitará colonias y poblados, recibirá las peticiones de los ciudadanos, escuchará sus quejas y mostrará sensibilidad ante sus necesidades. Si las encuestas ubican el rating del candidato por debajo de su oponente es posible que opte por una estrategia agresiva para exaltar sus propias virtudes; si es muy osado atacará a su principal oponente en sus debilidades y restará importancia a los candidatos con menores posibilidades de triunfo”.
Puntualiza que en ese cortejo la ciudadanía también tomará una posición aunque no la haga pública.
Si las votaciones se celebran en un clima de tranquilidad o provocan el desinterés ciudadano, sólo restará esperar al cambio de poderes; de lo contrario, habrá impugnaciones legales que pueden acompañarse de diversas manifestaciones que evidencian la brecha existente entre los ideales de la ciudadanía y las propuestas de los candidatos o la desconfianza ciudadana en la labor de los órganos electorales.
Menciona que hoy en día existen múltiples figuras que hacen coadyuvar a la sociedad y el Estado en el ejercicio del poder, a través de la participación conjunta en la formulación, ejecución y evaluación de las políticas públicas y las tareas de contraloría social. Como ejemplo basta mencionar los comités ciudadanos, los consejos asesores, los observatorios, los institutos de planeación y las áreas de participación ciudadana:
“El cortejo ha iniciado en Tamaulipas y, por tanto, es un buen momento para decidir si entablamos una relación encaminada hacia un verdadero ejercicio conjunto del poder, más allá de los comicios electorales”.