La esencia de la UAT

Cuando el rector de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, José María Leal Gutiérrez dijo en su informe que “la UAT es una de las principales fortalezas que tenemos en Tamaulipas” muchos de los asistentes confirmaron que el avance que presenta la máxima casa de estudios tamaulipeca es una realidad.
Con 190 programas educativos, siendo 3 de bachillerato, 5 de profesional asociado, 79 de licenciatura, 32 de especialidad, 58 de maestría y 13 de posgrado, la UAT se consolida en el contexto nacional como una de las mejores: 33 de cada 100 alumnos de educación superior están en sus aulas preparándose para enfrentar los retos actuales.
Importante es destacar el ámbito de la investigación porque está más que demostrado que los indicadores nacionales e internacionales se miden por números, por logros, por resultados, pues.
2 mil 863 alumnos de posgrado, de los que 627 son becarios del CONACYT y 112 con becas institucionales avalan lo anterior. En ese sentido, vemos producción científica en todas las unidades académicas; en unas, la investigación goza del total apoyo de sus directores, aunque en otras, el apoyo es mínimo o nulo, pero se está presentando gracias al entusiasmo de quien se dedica a este renglón.
Digno de destacar es el esfuerzo que se hace para conformar una planta docente competente: 2 mil 879 profesores e investigadores, de los cuales, mil 89 son de tiempo completo, y de éstos, el 88 por ciento cuenta con posgrado, el 25 por ciento con grado doctoral y 45 por ciento cumple con el perfil PROMEP que es un indicador de calidad reconocido nacional e internacionalmente.
Hay 43 cuerpos académicos dedicados a la investigación, lo que se dice rápidamente pero cuesta mucho pero mucho esfuerzo de lograr, dado el tiempo que se requiere para ser investigador.
Leal Gutiérrez rindió cuentas a la Asamblea Universitaria, teniendo como testigos de honor al gobernador Egidio Torre Cantú, al doctor Rafael López Castañares, secretario General Ejecutivo de la ANUIES y la maestra Guillermina Urbano Vidales, coordinador académica del PROMEP y representante del secretario de Educación Emilio Chayffet Chemor, entre otras personalidades.
A un año de concluir su segundo período, Leal Gutiérrez ha demostrado a los miembros de la comunidad universitaria que hay material para ser una universidad de calidad y lo está logrando en base a los números, a lo que está sucediendo entre sus paredes: es el tiempo de nuestra Universidad, y quien diga lo contrario seguramente no tiene idea de lo que acontece en sus aulas.
Cierto es que hay muchas cosas que se tienen que mejorar, sin embargo, lo satisfactorio es que se sigue avanzando día a día en todos sentidos: hay una bolsa de trabajo que permite que nuestros egresados se ocupen en empresas que tienen acercamiento con la máxima casa de estudios tamaulipeca, lo que le otorga un valor agregado al fomento al empleo.
Sobre las finanzas, necesitaríamos un espacio exclusivo, pero podemos ver, según las cifras y el informe del rector Leal que la UAT se maneja con finanzas sanas y que el dinero del pueblo está bien utilizado.
Dijo también que la UAT juega un papel trascendental dentro de la sociedad, con una interacción viva y proactiva en el ámbito de la economía, la innovación, la cultura y la ciencia.
Destacamos la parte científica: hay muchos investigadores noveles que están ubicando, con su trabajo, a veces reconocido y a veces desdeñado, a la UAT como un ente social y cultural, académico y productivo en donde se estudia y se crece, donde el material humano que colabora es de primer nivel, así como el material humano que egresa de sus filas.
Una buena rendición de cuentas, sin duda alguna, la que nos hace el ingeniero José María Leal Gutiérrez a los tamaulipecos.
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