A NUEVE días de haber concluido las Fiestas Mexicanas en el territorio nacional y el Charro Days allende el Bravo, todavía quedan algunos malos recuerdos ante la falta de una efectiva y adecuada organización y, además, como consecuencia del exagerado dispositivo de seguridad por parte de las autoridades policiales estadounidenses.
En efecto, como nunca antes, la paranoia de los funcionarios bronwnsvillenses ante el temor de algún atentado motivó la movilización de agentes de la Patrulla Fronteriza, el ICE, Sheriff y Policía Local en el puente nuevo internacional.
El tradicional abrazo e intercambio de presentes entre el Alcalde matamorense y el Mayor de Brownsville, Texas se llevó a cabo justo en la línea divisoria de ambos países, como ocurre año con año.
Sin embargo, como nunca antes, la presencia de ciudadanos y representantes de medios de comunicación fue restringida e impedida por los guardianes del orden en la tierra del Tío Sam.
Cierto es que la seguridad en gran parte del territorio azteca, incluyendo, obviamente, la frontera, no ofrece gran atractivo para los visitantes extranjeros. Sin embargo, con todo y eso, los organizadores del Charro Days exageran a la hora de acordonar el área y poner en funcionamiento el dispositivo de seguridad.
En poco o nada abonan a la supuesta hermandad y fraternidad de Matamoros y Brownsville los excesos que se cometen la última semana de febrero y los primeros días de marzo.
Salvo los actores políticos del momento en ambos lados de la frontera y el denominado “Míster Amigo”, nadie más puede disfrutar de las ventajas de la hermandad que se pregona en esas fechas.
Es decir, a Juan Pueblo no se le permite ni participar ni tan siquiera presenciar de cerca el saludo a mitad del puente nuevo internacional del alcalde y el mayor en turno.
En la última edición de las Fiestas Mexicanas y del Charro Days la situación se tornó desesperante derivado de la exageración del aparato de seguridad.
Agentes estadounidenses armados hasta los dientes, así como militares mexicanos, prácticamente sitiaron el sitio en donde se supone que la hermandad y la fraternidad estarían a flor de piel.
Si la situación actual en materia de seguridad y migratoria no permiten la transición del evento como en antaño, es tiempo que autoridades y organizadores fronterizos valoren al menos la posibilidad de trasladar el escenario a otro lugar más seguro, si es que no se quiere perder esa tradición que obedece meramente a intereses comerciales yanquis y no derivada de una cursi hermandad entre dos ciudades fronterizas.
Los centros de convenciones en ambas comunidades podrían ser el sitio ideal para continuar con esa farsa, alternándose la paternidad cada año. De esa manera tanto los residentes locales como en territorio norteamericano podrían ser testigos del abrazo e intercambio de presentes en un marco digno y no ante la mirada escudriñadora de los agentes policiales norteamericanos que ven un sospechoso en potencia en cada espectador mexicano.
Aunque, a decir verdad, tal y como los hemos señalado en otras ocasiones, los tiempos y las circunstancias no son las mismas a las que imperaban cuando nacieron las Fiestas Mexicanas y del Charro Days.
La dura política migratoria del país más poderoso del planeta, el exceso de fuerza de los agentes de la Patrulla Fronteriza, las víctimas mortales abatidas por balas gringas y los abusos en los centros de detención de migrantes en nada avalan la hermandad y fraternidad que presume la publicidad oficial en ambas naciones.
A juzgar por lo que se ve, tarde que temprano se tendrán que tomar nuevas directrices ante lo insostenible que representa el cada vez más restringido acceso a las inmediaciones del cruce fronterizo.
La vigilancia que desplegaron efectivos del Ejército Mexicano, Marina Armada de México, Policía Federal e, incluso, un helicóptero artillado hizo parecer un escenario bélico muy distante de la hermandad y fraternidad.
El exagerado operativo en el lado mexicano también obedeció al cruce del actor EDUARDO YAÑEZ, designado “Míster Amigo” por el comité organizador del Charro Days, quien firmó el libro de visitantes distinguidos luego de ser recibido por el alcalde ALFONSO SANCHEZ GARZA.
¿Cómo la ve?
Y hasta la próxima.
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