Nuevo Laredo, Tamaulipas.- Luego de casi un año de vivir y trabajar como indocumentado en Houston, Texas, José de la Cruz, un jornalero chiapaneco que pensó había logrado su sueño americano, cometió el error de manejar un auto sin licencia de conducir y cometer una infracción, lo que le costó el arresto y posterior deportación junto con su familia.
De 38 años de edad, este jornalero y campesino originario de Tuxtla Gutiérrez, salió de su comunidad desesperado porque las labores agrícolas son de temporal, lo que le impedía obtener un buen ingreso para sostener a su esposa y su pequeña hija de 8 años de edad.
“Ya tiene un buen rato que me salí de Chiapas. Viajé en camión hasta el desierto de Altar, en Sonora, y no tuve problemas para llegar hasta Sonora”, explica este migrante de baja estatura, moreno y pelo largo.
Una vez en la frontera con su esposa Reyna, de la misma edad, y de su hija, José busco a un ‘coyote’ o pollero para que le ayudara a cruzar la línea, a quien le pagó 30 mil pesos, dinero que pagó al momento de llegar a su destino, lugar desconocido para él, pero donde comenzó a trabajar en la construcción con mucha suerte, ya que fue contratado e inmediato por una paga semanal de 400 dólares aproximadamente.
Ello le permitió inscribir a su hija en una escuela, para que continuara sus estudios, y todo iba bien, hasta que cometió la infracción que le truncó su futuro y el de su familia.
“Ya ni modo, estuve mucho tiempo allá trabajando por 400 dólares a la semana, y me alcanzaba bien para todo, pero cuando me detuvieron iba por el mandado, solo que me crucé una luz amarillas sin darme cuenta que una patrulla me observaba”, señaló.
José pagaba renta compartida con un grupo de migrantes indocumentados igual que él, pero sólo a José lo deportaron, y ahora tendrá que trabajar en México por un salario miserable, igual al que percibía antes de salir hacia Estados Unidos en busca de un mejor porvenir.
José ya es parte de los poco más de 80 mil migrantes que cada año son deportados por esta frontera, y de los más de 10 mil que el año pasado fueron apoyados por el ayuntamiento para retornar a sus comunidades de origen en un autobús rentado en exclusiva para ser enviados hasta San Luis Potosí, en donde el ayuntamiento les enviará a sus municipios.
La entrevista se realizó en las instalaciones de Protección Civil, adonde llegó para retornar a su comunidad, al lado de sus parientes con quien es trabajará, ya que no desea emprender otra aventura similar.


