Nuevo Laredo, Tamaulipas.- Aunque la oficina local del Sistema Nacional del Empleo tiene como finalidad promover entre los mexicanos que son repatriados de Estados Unidos, su retorno seguro a sus lugares de origen y la posibilidad de un empleo, en lo que va de este año solo dos migrantes locales recibieron ese beneficio, reconoció Alfredo Benavidez Díaz, responsable en la ciudad.
Dijo que el apoyo que se les brinda a los repatriados de otras entidades, en forma de recurso económico para su traslado, aún no llega, “pero tenemos recursos solo para apoyar a los repatriados que son de la ciudad, y es con un salario mínimo durante un mes”, explicó.
Ese dinero, dijo, les servirá para mantenerse mientras encuentran un empleo fijo, y aunque dijo que deben ser más los migrantes locales, señaló que no se explica cuál sea la razón por la que no se presentan en las instalaciones locales, ya que cuentan con 7 días de plazo para recibir dicho beneficio previa presentación de una carta expedida por el Instituto Nacional de Migración, que constate que en efecto, fueron deportados.
“Si al repatriado se le pasaron los 7 días y viene después, ya no se le podrá apoyar, porque nos basamos en los listados de migración”, explicó.
Hasta abril del año pasado unos 160 mexicanos que fueron repatriados de Estados Unidos, fueron apoyados con el traslado hasta sus lugares de origen, pero debido a los cambios en el gobierno federal, los recursos económicos para este tipo de apoyos, no han llegado, y solo existe para los repatriados que vivan en esta ciudad.
Consideró el funcionario que pese a todo ello, los mexicanos deportados que son de otras entidades, están acudiendo al ayuntamiento por la ayuda que les ofrece, y que consiste en el traslado en un autobús especial hasta la estación migratoria de San Luis Potosí, y de allí el gobierno estatal les apoya con el traslado a sus comunidades de origen.
Además, dijo que los deportados que deseen regresar a sus comunidades, no lo podrán hacer porque el programa para ellos está suspendido, por lo que algunos se quedan en la ciudad ante la carencia de recursos para el retorno, o porque quieren reintentar cruzar el río Bravo.
En los primeros 9 meses del año pasado, 680 mexicanos deportados de Estados Unidos fueron enviados a sus lugares de origen en México con gastos pagados, dinero para su alimentación, y posiblemente un empleo en su comunidad a través de un convenio signado entre el gobierno de Tamaulipas y algunos estados de origen de los repatriados.


