Hemos comentado por espacio de varios días del problema que significa el no tener agua. El vital líquido está escaso para todos, principalmente para quienes viven en zonas altas, en la periferia de la ciudad.
El agua se ha convertido en un asunto de primera necesidad, prioritario, básico, pues; los victorenses tenemos problemas de abasto por la falta del vital líquido. Recordamos aquellas palabras del buen amigo Antonio Navarro Beltrán, entonces gerente de la también entonces COMAPA, y que decía que “si el agua se pudiera fabricar, ya hubiéramos comprado la máquina para hacerlo”, sin embargo, lo anterior no puede ser y hay que buscar, perforar y encontrar esos pozos que tanto necesitamos para tener un abasto adecuado.
Es por lo anterior que la decisión del presidente municipal de Victoria, Miguel González Salum cobra más importancia: en coordinación con otros niveles de gobierno e instancias, inicia este miércoles con la repartición de 8 mil tinacos para igual número de familias que serán beneficiadas con esta acción, tendiente, por supuesto, a lograr que no haya desabasto, al menos, para las acciones básicas.
Ya un tinaco nos permite tener un pequeño colchón de líquido para enfrentar lo básico en casa, procurando, por consiguiente, cuidar el agua que pudiéramos almacenar. No es juego: hoy en día el agua se convierte en el recurso más preciado por todos.
A través de la Secretaría de Desarrollo Social –SEDESOL-, el alcalde de Victoria González Salum encabezará esta importante acción en la que se distribuirán, como dijimos antes, de 8 mil tinacos mismos que podrán ser el paliativo para las familias beneficiadas.
Ya de entrada, el coste de los tinacos será absorbido por la autoridad en un 50 por ciento, o sea, quienes resulten beneficiados pagarán la mitad de este recurso que les permitirá aliviar la sequía tan intensa que vivimos y que afecta no únicamente a las ciudades, sino a la población en general y los sectores productivos.
También ha puesto énfasis en atender el rubro de fugas: según expertos en la materia, en Victoria se desperdicia el 60 por ciento de agua por fugas en la red, sean domiciliarias o en tomas o instalaciones en vía pública.
El caso es que no nos podemos dar el lujo de tirar agua a lo tonto, sino aprender a ahorrar, a buscar que no se desperdicie en la forma en que sucede hoy en día.
González Salum hace énfasis en el cuidado que hay que tener para mantener el líquido en casa, a pesar de las carencias que se tienen. Agua para todos es la premisa, pero hay que cuidarla, porque de otra forma, lo poco que tenemos se perderá.
Las zonas altas de Victoria tendrán el beneficio de los tinacos que repartirá la autoridad municipal. No hacen falta fotografías de las entregas, sino el resultado que impactará en 8 mil familias de Victoria, quienes, a partir de estos días, podrán contar con su reserva del líquido, llenarlo en las horas que llega el agua a sus domicilios y aprender a administrar este importante recurso.
Decíamos que el alcalde González Salum ha ordenado atender especialmente las fugas, así como también poner mucha atención en la perforación de nuevos pozos, arreglar los ya existentes y conjurar, mientras no llueva, el que haya líquido para todos… aunque sea por horas.
Cierto, resulta molesto tener líquido únicamente por unas horas, pero no se olvide el lector que somos 350 mil habitantes –en números redondos- y todos tomamos agua, nos bañamos, tenemos necesidades fisiológicas y otras que atender. Es tiempo, pues, de cuidar tan importante recurso.
La cultura del cuidado del agua se ha tratado de involucrar en los pequeños que están en las escuelas, pero, si los padres no los enseñamos a no desperdiciar, difícil tarea –por no decir imposible- tendrá la autoridad competente.
Bien por los tinacos, ahora viene lo más difícil: cuidar, administrar y economizar el agua que es de todos.
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