Reynosa, Tamaulipas.-En su edición de abril del 2013, la revista estadounidense más popular en la historia moderna “Time” publica su lista de los 100 personajes más influyentes en el Mundo y por primera ocasión se incluye a un mexicano, concretamente al presidente Enrique Peña Nieto que junto con la gobernadora de Nuevo México, Susana Martínez son los únicos latinos en el rubro de “líderes” que seleccionó la revista.
Peña Nieto aparece junto a Abdullah Ocalan, fundador del Partido de los Trabajadores de Kurdistán y preso desde hace años, gestor del acuerdo de Paz en la revuelta árabe en Pakistán y Turquía, tambien sobresalen junto al presidente de México. Elena Kagan, ministra de la Suprema Corte de Justicia de los Estados Unidos de America, el vice-presidente de EUA, Joe Bidden y Kim Jong Un, el líder supremo en Corea del Norte y quien actualmente mantiene en vilo a la comunidad internacional ante la amenaza de iniciar una guerra nuclear.
El análisis y la ficha descriptiva del presidente Peña Nieto la realiza un viejo conocido de México, el ex senador y gobernador de Nuevo México, Bill Richardson, quien comparte impresiones y algunos datos que revelan la personalidad fuerte de Peña Nieto.
En su referencia Richardson admite que el trato hostil que recibió Peña Nieto de la prensa, que subestimó su influencia y poder ante sus pifias y algunos errores, fueron un aliciente para el tenaz político que en un plazo breve de tiempo encumbró su carrera hasta llegar a la presidencia de México.
Estos son algunos fragmentos de ese análisis de Bill Richardson:
-Durante una comparecencia conjunta en 2012 en la Ciudad de México con el entonces candidato presidencial Enrique Peña Nieto, vi que los medios de comunicación mexicanos le estaba atacando salvajemente. Sus críticos argumentaron que era inexperto y no probado, un chico guapo con actriz de la televisión, eran escépticos de que su partido, el antiguo PRI, sería reformar el país y asumir los cárteles de la droga. Sin embargo, era obvio que él tenía botes llenos de carisma, una rápida comprensión de los temas y un lado humorístico autocrítico.
Desde su estrecha victoria electoral, las acciones de Peña Nieto se han disparado, con cerca de elogio unánime de toda la sociedad mexicana. Él firmó un “Pacto por México” en diciembre con los dos partidos de la oposición y ha promulgado reformas laborales significativas. Se ha propuesto cambios significativos en los sectores de energía y telecomunicaciones, así como mejoras en las finanzas de la nación. En la Organización de Estados Americanos, que ha liderado la lucha contra países como Ecuador que buscan restricciones a la libertad de prensa.
Los EE.UU. no debe tratar a Peña Nieto como un chivo expiatorio. Él combina el carisma de Reagan con el intelecto de Obama y habilidades políticas de Clinton. Esta es una empresa líder a mirar.


