Nuevo Laredo, Tamaulipas.- En el zoológico local los animales que son carnívoros consumen cada mes mil kilos de carne roja y mil de pollo, lo que el director del lugar, Gerardo Aguilar Serna considera suficiente para que los animales salvajes, como son leones, tigres, lagartos, pumas y otros carniceros, estén tranquilos y no se muestren agresivos con los visitantes.
También se consumen decenas pacas de pastura, y cientos de kilos de granos y alimento balanceado para las aves, además de ratas, ratones y otros roedores para alimentar a los reptiles.
Pero para no saturar las instalaciones del zoológico y darles mejor atención a los animales, la directiva decide ‘liberar’ los excedentes de animales en cautiverio que se considere necesario, los que son enviados a otros zoológicos o Unidades para el Mejoramiento Ambiental (UMA), mencionó Serna.
Por eso es que el año pasado fueron liberados algunos pécaris, y en este año dos venados y 7 borregos fueron enviados a UMAs de Nuevo León, y aunque se pueden hacer esos envíos, se deben cumplir ciertos detalles administrativos.
Con respecto a los animales salvajes que puedan representar un peligro para los cuidadores del zoológico, dijo serna que la Asociación de Zoológicos de México, considera que todos los zoológicos del país deben contar con armas de fuego para abatir animales peligrosos en cautiverio, “y eso está permitido y regulado por las leyes”, mencionó el funcionario.
Ello será para brindar seguridad a quienes se encargan de cuidar y alimentar a los animales, y aunque en el zoo local no se cuenta con armas de fuego, sí se tienen armas para medicar a través de dardos para tranquilizar a los animales, pero solo cuando se está en una situación de riesgo, por lo que se recomienda tener un arma de fuego en el zoológico.
Dijo Serna que se trata que los animales sean de un criadero, pero en el caso de los felinos mencionó que algunos son sociables, pero señaló que para los felinos y otros animales salvajes, deben tener sus jaulas además de puertas, guillotinas con varios pasadores, y cuartos de noche para alimentación de los animales.
“Eso es lo que hacemos y nuestra gente del zoológico tiene capacidad, porque no es solo aventarle el pedazo de carne, es todo un proceso, y cuando cometen un error se rectifica y se adecúa”, refirió.
En el zoo local hay un león, un tigre hembra, seis osos y tres pumas, además de dos cocodrilos y tres lagartos, animales que pese a ser salvajes requieren de espacio para jugar, por lo que dijo que los cuiadadores no deben tener exceso de confianza. Pero también hay víboras y reptiles.


