Aguas con los mochos

Por más esfuerzos que hizo aquel sujeto cuando le golpeaba fuerte la
frente con la mano abierta para que el demonio emigrara de su cuerpo,
el extenuante intento fue en vano.
El tipo sudó, utilizó palabras proféticas y lo sacudió, pero se dio por
vencido ante mi amigo, quién sonreía divertido porque sabía que ni
con un baño de agua bendita su vida de bohemio, de picarón y de
socarrón podía lavar sus pecados.
Entonces, el sujeto ya convencido de que su alma estaba perdida, optó
mejor por otra estrategia y le lanzó una invitación, sobre la cual mi
amigo, ya no medita. “Viene Margarita a Tampico en estos días y
esperamos contar con tu presencia”, le propuso.
Mi cuate pensó que se trataba de la actriz Margarita Isabel o de
Margarita “La diosa de la cumbia”, pero no, el tipo le aclaró que se
refería a la esposa de Felipe Calderón Hinojosa.
¿Y cual va a ser el atractivo?, le preguntó mi cuate, quien luego luego
pensó en chicas atractivas, de minifalda, nada inhibidas, es decir muy
buena onda como las de la tocada de Avandaro en los años setenta.
“Nada de eso”, le refutó determinante el sujeto al momento que se
llevo la mano al pecho y miro hacia el cielo. “Se trata de un evento
multitudinario cristiano que va a encabezar Doña Margarita en
estos días para orar por los candidatos del PAN que se la jugaran en
Tamaulipas en el proceso electoral de julio próximo”.
Pero mi cuate insistió: ¿Por eso, pero cual va a ser el atractivo”.
“Toma en cuenta que tu no tienes salvación ni perdón y que te cubre
una coraza de maldad que impide que penetre en tu cuerpo”, le
contestó y luego le dijo. “Es tu última oportunidad porque se va a orar
durante 40 días por los candidatos y se va a ayunar cuatro días”.
Y mi amigo, quién es desempleado le aclaró: “Como crees, soy pobre
pero aun tengo para comer y si no lo hago en tres días me muero”.
Los intentos que hizo el tipo para convencer a mi cuate fueron
infructuosos y el sujeto mejor dobló las manos.
Luego, mi amigo me comentó: “ Crees tu que yo voy a hacer penitencia
por esos azules si gracias a ellos me quede sin empleo, apenas me
alcanza para comer y alteraron mi vida de bohemio y de jugador
porque ya no puedo salir a la calle confiado, seguro y tranquilo como
antes”.

Y agregó: “Tu crees que voy a ir a Tampico a ver chicas mojigatas, de
vestido largo y sin pintura en el rostro, es decir “mochas”, cuando yo
admiro las de mini, las bien torneadas, descubiertas y jaladoras”.
Acto seguido se fue, pero tiene razón en lo que narró, porque cuando
Felipe era candidato del PAN en el 2006 en Tampico, cerca de la
Plaza de Toros, los cristianos montaron un enorme domo en el que se
concentraron miles de ellos y pidieron, oraron, para que el abanderado
azul llegara a Los Pinos.
Y allí, al igual que en otros puntos del país, los panistas, agarraditos
de la mano como lo sugiere la melodía de “El Puma”, el pastor gritaba
ufano: “Levántalo señor en la noche -a Felipe- con sueños proféticos
porque México será tuyo”.
Y lo fue, eso que ni duda queda, y ahora muchos de ellos hacen en
Ciudad Victoria labor de convencimiento para que algunos ingenuos
asistan a Tampico a acompañar a Margarita –el principal atractivo-
para orar por los candidatos azules.
Así pues, ella estará cuatro días en el puerto Jaibo y luego partirá
y los dejara orando y con la panza vacía, por el ayuno que ya está
contemplado.
Si Usted desea integrarse a la lista de “los mochos” ya sabe, aquí se
citan algunos datos.
Y si no, haga lo que mi amigo, ignore la invitación, porque la ola azul
solo lo dejo en la calle, sin presupuesto, con deudas y con mucho temor.
“Aleluya, aleluya, cada quien con la suya.