Nuevo Laredo, Tamaulipas.-A pesar de haber caído de una altura superior a los cinco metros, Rosa Gabriela Acosta Gordillo, de 21 años, no sufrió lesiones graves, por lo que la mañana de ayer salió del hospital general por su propio voluntad, mencionó Elsa Cárdenas, trabajadora social de urgencias en el hospital general, en donde fue atendida la joven.
Dijo Cárdenas que al ser entrevistada Rosa, señaló que su esposo Homero Roldán, la forzó a subir a lo alto de puente de la colonia Cavazos Lerma, desde donde la cargó para aventarla al vacío, aunque para fortuna de la mujer, cayó sobre el vagón del ferrocarril que estaba estacionado en ese lugar.
“Dijo la joven que fue forzada por su esposo, ya que ella es menudita, que la cargó y luego la aventó del puente, pero que en la caída se agarró de Homero, quien también cayó”, refirió la trabajadora social.
Sin embargo, dijo que el hombre no ingresó al hospital, solo la joven, quien no sufrió lesiones graves, y que a las pocas horas salió del nosocomio, aunque por las condiciones del ingreso, se tuvo que llamar a las autoridades para que tomaran nota del acontecimiento.
Con esta versión se descarta el que la pareja haya intentado suicidarse como parte de un pacto entre ambos, por lo que la situación jurídica también podría cambiar por completo, una vez que las autoridades judiciales determinen lo que en realidad ocurrió.
Pocos casos en el hospital
Aunque los casos de suicidios frustrados no son comunes en el hospital general, la trabajadora social mencionó que ocasionalmente llegan personas que han intentado quitarse la vida, y que los motivos son por problemas sentimentales entre la pareja, y en este año suman ya 7 casos fallidos de suicidio.
“Hemos tenido mayor frecuencia entre los matrimonios con más de 6 años de casados, y no mencionan por problemas económicos, ya que se deriva de una discusión que afecta a la pareja, pero la mujer es la que más intenta quitarse la vida”, explicó.
Pero además de estos casos, la agresión física por parte del marido en una pareja, es lo que también abunda en este hospital, y aunque es variable, el lunes hubo dos casos en un solo día, “pero pueden pasar dos o tres meses sin que ocurran”, señaló.
Lo que es más recurrente son los casos de agresión en contra de los migrantes que acaban de ser deportados o que apenas llegan a la ciudad, los que son asaltados y golpeados por delincuentes, pero también ingresan al hospital personas con alguna sobredosis, y por lo general son migrantes que se drogan porque se sienten solos, y de estos casos de cada 10 cinco son de este tipo.
“Muy pocos son los migrantes que ingresan al hospital con diagnóstico de lesiones por caminar mucho o quemaduras por el sol, siempre llegan por agresiones físicas de otras personas”, expresó Cárdenas.


