Nuevo Laredo, Tamaulipas.- De enero a la fecha, el padrón de beneficiarios de Cáritas de Nuevo Laredo aumentó de manera importante, al pasar de 5 mil 633 en enero, a 6 mil 660 personas al finalizar mayo, mencionó Elda Elizondo, directora del organismo que depende de la Diócesis de Nuevo Laredo.
Dijo que en febrero y junio se realizan revisiones del padrón, para determinar las necesidades de cada persona inscrita ante el organismo, de acuerdo a sus condiciones económicas que no les permitan satisfacer sus necesidades más apremiantes.
“Se trata de comprar alimento suficiente para sus familias, pero aunque no resolvemos el problema, les ayudamos en gran parte a que ellos lo resuelva, y trabajamos en eso al buscar medios para seguir ayudando a quienes menos tienen y más necesitan”, explicó.
Consideró que la situación en la ciudad es crítica por la falta de empleo y la población flotante que existe en la ciudad, “pero esa es nuestra misión y ahí estamos para seguir apoyando a estas personas, y para ofrecerles a quienes viven en el poniente, nuestros centros de integración para que puedan tomar alguna capacitación de los cursos que ofrecemos”, señaló.
De esos centros existen dos, pero hay el proyecto de abrir otro, aunque solo se está en el proceso, ya que se tienen que fortalecer más los dos centros que operan a toda su capacidad, uno de ellos aún carente de un médico que atienda a las familias que no cuentan con seguridad social de ningún tipo.
“Queremos ofrecerles ese servicio a las familia de nuestra ciudad”, sostuvo.
Programa de Alimento fortificado
Por otro lado, comentó que el programa de dotación de alimento fortificado para los niños y familias con malos hábitos alimenticios, dijo que está por terminar este proyecto con tan buenos resultados, que el Plan Piloto ha dado la pauta para que otros bancos se hagan acreedores del beneficio de este arroz.
Dijo que los Bancos de Alimento de Piedras Negras, Monterrey, Torreón y otros lugares, están solicitan do este beneficio.
“Estamos esperando la segunda donación de este producto, el que tuvo buena aceptación por la gran cantidad de nutrientes que contiene, y tenemos que enseñarle a la gente una cultura de una buena nutrición a nuestras familias”, expresó.
Apoyan este proyecto de manera altruista alguna nutriólogas que revisan a los niños que consumen el alimento, y le dan seguimiento al proceso a través de mediciones de peso y talla, y se hace de manera aleatoria para verificar como se consume este producto.
Entre el año pasado y lo que va de este año, se le ha dado seguimiento a 120 niños y adultos mayores, los que de acuerdo a los estudios alimenticios, tenían malos hábitos alimenticios, por lo que reiteró que este programa tiene como finalidad crear buenos hábitos en la alimentación de las personas a las que beneficia.


