Nuevo Laredo, Tamaulipas.-Serafín Reyes tiene 68 años de edad, y de ellos, 40 los ha dedicado a la reparación de los estacionómetros con que cuenta este municipio, ya que desde que era joven se dedicó a la relojería, hasta que fue contratado para hacer el trabajo al que le brinda además de dedicación, cariño, porque le da para comer.
“Desde hace bastantes años trabajo en esto, porque soy relojero. Ingresé aquí porque me contrataron para reparar el reloj de la Plaza Hidalgo”, explica.
Dice que los estacionómetros son similares al funcionamiento de un reloj, precisos y delicados, por lo que el movimiento constante hace que primero fallen los engranes, los que son muy difíciles de conseguir, por lo que en ocasiones de dos o tres se hace uno y los demás se van al cesto de las refacciones.
“Muchas veces el mecanismo se rompe como el de un reloj de pulso, por lo que hacemos uso de otro aparato que sirva como refacción, y ya no me acuerdo cuando fue el primero que reparé”, menciona.
Don Serafín trabajó en el ayuntamiento después de que Víctor Hugo Escamilla, primer jefe de ese departamento entró en funciones en 1964, y desde entonces, en 1967, se dedica a este oficio, aunque también después de Jesús Nájera, quien le dejó el lugar que ahora ocupa porque falleció.
“Me gusta esto porque es lo que sé hacer, soy relojero”, reitera, aunque señala que ya no se dedica más que a este trabajo, por su edad, pero ocasionalmente repara los relojes de sus amigos y familiares.
Colocan 200 aparatos nuevos
Serafín ayuda en la reparación de los aparatos que fueron recientemente retirados de la avenida Guerrero, en donde se colocaron 200 aparatos dobles digitalizaos, muy modernos en comparación con los anteriores, que tenían más de 40 años funcionando, aunque muchos de ellos ya no servían.
Estos nuevos aparatos se ubican desde la calle 15 de Junio hasta la Héroe de Nacataz, pero son los únicos ya que no hay más aparatos de estos por colocar.
Sin embargo, mucha gente no sabe cómo utilizarlos debido a una mala información por parte de los responsables de ese departamento, por lo que su uso aún no se refleja en los ingresos por concepto de estacionar un vehículo.
“Hay gente que no sabe cómo usarlos, pero poco a poco aprenden” dice Serafín.


