En esos días de silencio electoral, entramos a un tema nada fácil y hasta controversial.
Tradicionalmente la iglesia católica en el mundo ha enfrentado un sin número de vicisitudes por todos los rincones del planeta, incluyendo la sede de esta religión, El Vaticano.
La iglesia católica mexicana también ha contribuido destacando, por su importancia y trascendencia los escándalos del sacerdote Marcial Maciel Degollado, nacido en 1920 en Cotija de la Paz, Michoacán y fallecido en Florida, EE. UU., en 2008.
A Marcial Maciel se le reconoce como el sacerdote mexicano que fundó la asociación seglar Regnum Christi y de la congregación católica Legión de Cristo, también conocida como “Los Legionarios de Cristo”.
Al sacerdote en cuestión se le acusó desde 1940 de pedestre ante las autoridades eclesiásticas, pero sus relaciones con el alto clero en México y Roma impidieron no solo el castigo sino que las denuncias prosperaran.
Según el diario español “El País” fue hasta 1997 cuando se iniciaron formalmente las investigaciones sobre abusos sexuales en contra de algunos miembros de la congregación y estudiantes de los establecimientos de los legionarios. En 2006, en un proceso canónico interrumpido, el Vaticano indicó el retiro de Maciel del ministerio sacerdotal. Al un año de su muerte, en 2009, saltó la noticia de que el cura Maciel era padre de una joven española. En febrero de 2010, la Legión de Cristo reconoció las acusaciones de abuso sexual a menores y se desvinculó de su fundador.
Este año, el escándalo financiero en El Vaticano involucró a sacerdotes muy influyentes e incluso el retiro “voluntario” de varios de ellos involucrados en fraudes millonarios a la iglesia católica.
Quizá en menor proporción pero no menos escandaloso esta vez alcanzó a la diócesis de Saltillo, Coahuila, cuando se hace pública la conducta del “El Padre Gofo”, un sacerdote treintañero de nombre Adolfo Huerta Alemán de quien El Vaticano ha pedido informes sobre su conducta pública y las supuestas declaraciones hechas a un periódico local.
El obispo de Saltillo, Fray Raúl Vera López, informó al Vaticano que el sacerdote Adolfo Huerta Alemán, popularmente conocido como “El Padre Gofo” de la Parroquia ” El Señor de la Misericordia ” no oficiará misa durante medio año porque está en periodo de “reflexión”, respecto a su vida sacerdotal dejando de ejercer públicamente el ministerio.
La información mediática que se ha logrado recabar dice que Huerta Alemán es un sacerdote que no guarda el celibato, públicamente ha aceptado de tener sexo, beber alcohol, y dudar públicamente la existencia de Dios.
Quienes afirman conocerlo indican usa el pelo largo hasta debajo de los hombres, viste como rockero, con chalecos o chamarra de cuero y se pinta la cara de blanco con un signo de pesos.
Supuestamente al sacerdote se le ha visto participando, con todo y sotana en manifestaciones como #YoSoy132, movimiento estudiantil que nació el año pasado con motivo de las elecciones para presidente de la república.
En este sentido el Obispo de Saltillo, aseguró que “…el reporte sobre la situación del cura fue enviado inmediatamente al Vaticano, pues puede dañar la credibilidad de la comunidad católica.”
La petición de información por parte del Vaticano ocurrió tras la publicación periodística de la “Revista Proceso” del 22 de marzo, en la que se asegura que Huerta Alemán reconoce tener actividad sexual y dudar de la existencia de Dios.
La publicación nacional cuenta del sacerdote como un hombre que maneja una motocicleta tipo chopper, es aficionado del movimiento musical metalero y a menudo participa en presentaciones de libros sobre investigaciones académicas, periodísticas y de diversidad sexual.
Sin embargo la Diócesis de Saltillo asegura “Aclaramos que no están comprobados lo delitos de los que se acusa al padre Huerta Alemán, y que surgen tras una entrevista de tres horas de duración, misma por la que el periodista ha reportado un audio de siete minutos sin que incluyan las afirmaciones publicadas en las notas periodísticas”, dice el comunicado de la Diócesis.
El “periodo de reflexión” de seis meses dijo la Diócesis de Saltillo, no obedece a sanción alguna, ya que conserva su condición de Vicario Parroquial en la Parroquia “El Señor de la Misericordia”.