Denuncia sí, pataleo: no

Bien, muy bien, pensamos los tamaulipecos, acerca del trabajo que realiza el gobernador Egidio Torre Cantú en distintos rubros, pero el que mejor opinión ha causado entre la ciudadanía es el que se refiere a los actos vandálicos de Tula, donde un grupo de inconformes cerraron las carreteras, sin importar el daño que ocasionan a la entidad.

Es un delito por donde quiera que se vea y todos lo sabemos; las autoridades policiales del estado les hicieron ver que, de no dejar libre la carretera, incurrirían en el grave delito que cometieron y serían sujetos a las consecuencias legales.

No se vale, sinceramente, que los quejosos vayan con niños a los plantones. Siempre hemos sido de la idea de que quienes usan a sus hijos menores como “carne de cañón” debieran ser objeto de duras sanciones y el retiro de la patria potestad de sus hijos.

Los exponen sin necesidad, y eso es demasiado grave.

En la parte política, digno es destacar al labor de Guadalupe Flores de Suárez, quien a nombre del gobierno estatal hizo gestiones para conjurar lo que se perfilaba como un grave problema social y político.

Si hubo representantes en las casillas, ¿qué alegan, de qué se quejan? existen instancias legales para inconformarse y son válidas las muestras sobre el tema, pero de ahí a que joroben a la mayoría, nadie tiene el derecho de hacerlo.

Luce el trabajo político de la maestra Guadalupe Flores y sus operadores, así como el de las autoridades policiacas.

Se fajaron, sin derramar sangre, sin golpes, pero haciendo valer la energía que perdió hace mucho el gobierno izquierdista del D. F. o el federal que ha permitido que en Oaxaca, Guerrero y otras entidades permee el desorden y la ilegalidad, buscando soluciones pacíficas ante la turba de agresivos y poco conscientes personajes.

La ley que se ha impuesto en Tamaulipas debe ser un buen ejemplo, porque se les ha pedido simple y sencillamente que hagan las cosas como marcan los ordenamientos.

No tenemos porqué perjudicar a los demás, no se vale, no lo aprobamos y nunca estaremos de acuerdo.

Hay quien dice que es el único camino que se deja a la gente inconforme, pero, insistimos: ¿con niños, exponiéndolos a la violencia que ellos mismos generan?

A estas alturas, suponemos que todos están aceptando los resultados electorales, y quien se inconformó lo está haciendo ante las autoridades competentes, por lo que suponemos que hemos avanzado en este aspecto en la entidad.

Hay un candidato que aún quiere pelea y busca no sabemos qué exactamente, sin embargo, al día de hoy –a estas horas- no ha ocasionado esos problemas que los mexicanos tanto repudiamos.

La maestra Flores de Suárez ha sacado toda su experiencia para la solución del problema, y se ha abierto la carretera.

Hoy, sigue pendiente de solución un número de apelaciones y quejas que esperan que la ley les de o no la razón.

¿Qué trabajo nos da el hacer las cosas bien?

Entendemos que las cuentas del presidente del Instituto Electoral de Tamaulipas, Jorge Luis Navarro Cantú para con los ciudadanos han sido positivas, y nos congratulamos de saber que hemos avanzado en materia política.

Las quejas sin fundamento quedaron como carne fresca para los amarillistas, y lo que supone tener bases está en la vía que corresponde.

En ese sentido, entendemos que el gobernador Egidio Torre Cantú debe sentirse orgulloso de haber encontrado una solución dentro de la legalidad, en orden y con la energía que debe tener una autoridad de cualquier nivel en cualquier parte del mundo.

Ahora falta esperar resoluciones, en caso de que procedan, y acatarlas, como debe de ser.