Piden ayuda para atención de niño con tumor cerebral

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Nuevo Laredo, Tamaulipas.- Desde que los deportaron hace 45 días de Miami, Florida, el destino de la pareja formada por José Alvarado, de 37 años, y su esposa Isabel Vázquez, de 45, no solo ha sido incierto sino dramático, debido a que su hija Zulai, de escasos dos años, tiene un tumor en el cerebro que requiere de atención médica urgente, pero no tienen recursos.

Ambos se fueron a trabajar a Estados Unidos hace varios años, y al igual que lo hacen miles de mexicanos empobrecidos, cruzaron la frontera sin documentos ni dinero, solo la esperanza de un mejor futuro.

Sus dos hijas nacieron en aquella ciudad norteamericana, por lo que son ciudadanas del vecino país, lo que obligó a José a trabajar horas extras para mantener a su familia y darles un mejor futuro, solo que no contaba con que sería deportado.

“Yo trabajaba en la labor (campo), y tenía mis cositas en una casa propia, pero allá lo dejamos todo porque nos deportaron”, dijo con amargura.

La niña Zulai estaba sana en apariencia. Jugaba como cualquier niña de su edad, pero al pasar el tiempo Juan y su esposa se dieron cuenta de que algo ‘raro’ le ocurría a la niña, porque lloraba mucho, se quejaba de dolor y doblaba su cabecita.

No le dieron importancia, y fue hasta que los deportaron, cuando en esta ciudad Isabel se dio cuenta que su hija tenía una protuberancia de considerable tamaño en la cabeza.

“No sé qué le pasó, de repente comenzó a llorar…doblaba mucho su cabecita y se quejaba, hasta que le vi una bola en su cabeza”, dijo la mujer casi con llanto en sus ojos.

A Zulai la operaron hace una semana en el hospital general de ciudad Victoria, hasta donde fueron con recursos económicos donados, pero regresaron a esta ciudad por haber dejado a su otra hija de 6 años, Sarahí.

“Pedimos apoyo porque es una cosa grave, y estamos sin trabajo, y lo que teníamos se nos acabó”, dijo con desconfianza el padre de la niña, quien, para evitar que les quitaran a sus dos hijas, confesó que tampoco tenían documentos.

Ellos viven en una casa a punto de caer, pero prestada, y fue allí en donde decidieron llevarla al hospital porque se quejaba y lloraba mucho, por lo que fueron enviados a ciudad Victoria para su atención y en donde la operaron.

Debido a sus carencias, se acercaron a la presidencia municipal en busca de apoyo para su traslado a la capital estatal, en espera de poder salir y le hagan una valoración a la niña, en el hospital donde le hicieron la cirugía.