Reynosa, Tamaulipas,-Un trío de sujetos milagrosamente se salvaron de morir en un aparatoso accidente vial, donde dejara como saldo cuantiosos daños materiales y severas lesiones que los mantienen hospitalizados en un nosocomio de esta localidad.
El accidente vial ocurrió a las 03:15 horas quien mediante un llamado del centro de emergencias 066 alertaba a las unidades policiales, ya que sobre la carretera Rio Bravo-Reynosa, a la altura de la colonia Fraccionamiento Reynosa había un choque con incendio.
Al lugar arribaron las unidades de Protección Civil y Bomberos, varias unidades de Tránsito y Vialidad, así como la unidad médica de Protección Civil quien fue la que subió a la unidad a tres personas que se encontraban tiradas en la carpeta asfáltica y doliéndose de los golpes que se propinaron al chocar en su unidad.
La unidad que quedó prácticamente destruida es un automóvil Malibú, modelo aproximado 2005, al parecer color blanco, con placas de circulación 324-TPV-8 de Tamaulipas, donde viajaban tres sujetos identificados como Alberto Gregorio Sandoval Carrasco, de aproximadamente 21 años de edad, quien radica en la calle Huizache, número 608, de la colonia Lomas del Pedregal.
En esa unidad también le acompañaban Cesar Omar Sáenz Zúñiga, de aproximadamente 25 años de edad, quien reside en la calle 31 de Diciembre, número 1402, de la colonia 15 de Enero, y Juan Carlos Guerrero Torres, de aproximadamente 28 años de edad, quien reside en la calle Carlos Salinas de Gortari, número 707, de la colonia Américo Villarreal y presumiblemente laboran en la empresa Shulemberg.
El oficial del área de Peritajes de Tránsito y Vialidad, Oscar Vázquez Villarreal, acudió al lugar del accidente y mencionó que milagrosamente se salvaron de morir en el choque y quemados, ya que de acuerdo al informe del peritaje esos sujetos que andaban en estado de ebriedad viajaban en la unidad de poniente a oriente sobre la carretera Reynosa-Rio Bravo.
Que al tomar el puente vehicular elevado Miguel Ángel, por la velocidad que llevaban y que sobre pasaba casi los 100 kilómetros por hora se presume que al bajar el puente el conductor perdió el control para posteriormente virar hacia su izquierda y subirse al camellón central que divide ambos carriles para salir al carril de oriente a poniente.
Fue en ese momento que en la velocidad que llevaba el automóvil desprendió un muro de concreto, se llevo señales viales y fue a parar a varios metros cruzando los cinco carriles contrarios de la carretera Rio Bravo-Reynosa, hasta quedar incendiada la unidad, los lesionados fueron enviados a un nosocomio de esta localidad y vivieron para contarlo.