CD. VICTORIA, Tamaulipas.-Para la señora Nora Hilda Aguilar Rojas, residente del municipio de Madero, contar con el apoyo de la Fundación Michou y Mau ha sido una total bendición, pues gracias al trabajo del personal médico y enfermeras de este organismo le permitió salvar la vida de su hijo Uriel Machuca Aguilar, que dos meses atrás había sufrido un accidente que le ocasionó graves quemaduras en su cuerpo, al caer sobre unos cables de alta tensión.
“Para mí ha sido una bendición contar con este servicio de la Fundación que si ayuda y aquí está la prueba que es mi hijo”, subrayó Aguilar Rojas, quien con lágrimas en los ojos, aún recuerda ese lamentable día que fueron y le avisaron que su hijo se había electrocutado en el tercer nivel de una casa vecina cuando andaba con unos amigos.
“Ese día había llovido, era pleno mediodía y estaba haciendo de comer y pues vienen corriendo a avisarme que mi hijo se había electrocutado, y la verdad fue una impresión muy fuerte, una desesperación, una total impotencia, porque en ese momento él estaba allá en el tercer nivel y yo no podía subir”, subraya la señora Nora Hilda quien sufre de un padecimiento que le dificulta caminar.
Casi al borde del llanto, recuerda también que los amigos con los que estaba acompañado su hijo cayeron en un crisis nerviosa que les impidió actuar de inmediato, pero que gracias a la ayuda de su hermano y de su vecino, fue como lograron solicitar una ambulancia y del apoyo de los bomberos para poder bajar a su hijo desde el tercer piso y trasladarlo de inmediato al Hospital Civil de Ciudad Madero, donde cuentan con el respaldo del Seguro Popular.
Asimismo, explicó que fue en ese nosocomio donde su hijo recibió los primeros auxilios y posteriormente llegó personal de la Fundación a ofrecernos su ayuda para que Uriel contara con la atención médica especializada que requería para el tratamiento de sus heridas.
“Para nosotros fue como si dios nos hubiera enviado a sus ángeles, ya que llegaron cuando más lo necesitaba, por lo que estamos muy agradecidos con el Gobernador Egidio Torre Cantú y con su esposa señora María del Pilar González de Torre, ya que gracias a su valiosa ayuda mi hijo salió adelante”, agregó.
De igual forma, la señora Aguilar Rojas hizo extensivo su agradecimiento a la señora Ana María Torre de Morris, presidenta de la Fundación Michou y Mau, I.A.P. Delegación Tamaulipas, así como al personal médico y enfermeras de este organismo por la ayuda que les brindaron.
“Estamos muy agradecidos con todo el personal médico y enfermeras de esta Fundación por la atención que han tenido con mi hijo, ya que gracias a ello y a dios él pudo salvar su vida, aunque todavía faltan algunas cirugías pero ya va mejorando”, añadió.
Aguilar Rojas destaca además que su hijo estuvo internado casi dos meses en esta unidad, donde el personal se portó excelentemente y estuvo con toda la debida atención de tal forma que actualmente ya se encuentra en franca recuperación y que con un poco de esfuerzo y muchas ganas de su parte, pronto podrá mover su mano, a la que la falta aún una cirugía para poder recobrar su movimiento.
Asimismo, destacó que para el traslado de su hijo desde el sur del estado hasta esta capital, la Fundación Michou y Mau los apoyó con una ambulancia totalmente equipada, donde fueron atendidos muy bien hasta su llegada e internamiento en esta institución.
“Por eso para mí, cuando llegaron los de la Fundación fue como si dios me hubiera enviado a sus ángeles para ayudarme justo cuando más lo necesitaba y lo pedía”, subraya la señora Nora Hilda al acompañar a su hijo a las instalaciones de este organismo en esta ciudad, donde aún sigue adelante con su tratamiento para sanar las quemaduras que sufrió en su cuerpo, a fin de que en breve plazo sean solamente el recuerdo de un desafortunado día.