Edgar Melhem Salinas; ejemplo en la función pública
Edgar Melhem Salinas, como Delegado de la SEDESOL ha entendido a la perfección a que vino a Tamaulipas, en concreto a la capital desde donde ejerce todo el poder, entiendo este como un ejercicio social y no como una actitud perversa de “el poder soy yo”.
En estos tiempos de sacudidas institucionales el ejemplo de Melhem ilustra a la perfección el ejemplo que deben seguir a quienes a mitad del río quieren permanecer, para ello bajarse de ladrillo ya es un apremio, pues hay quien ni siquiera ha pasado por un cargo de elección popular y sus vínculos con el poder no van más allá de la aldea y se promocionan como la última coca del desierto.
Sin caer en la apología de un funcionario hablamos de Edgar Melhem porque sabemos de primera mano su línea de trabajo; visualiza los apoyos institucionales como derechos sociales y no como dádivas, busca recursos con sus enlaces nacionales, considera los subejercicios como irresponsabilidad y por si fuera poco descansa haciendo adobes.
¿Y el Instituto Estatal de la Mujer ?
Tamaulipas está caracterizado por tener mucha tela de donde cortar en cuestión de mujeres comprometidas con las de su género, con saberes y trayectoria más que suficiente para reactivar el Instituto de la Mujer Tamaulipeca y las políticas públicas dirigidas a las mujeres del territorio estatal, pero hasta el área duerme , cuando hoy más que nunca se requiere de atención específica para jefas de familia, madres adolescentes, estudiantes, mujeres jóvenes, adultas que requieren de políticas de desarrollo con visión de género que les permitan salir adelante.
Incluso se habla de que IMT puede incluso desaparecer, lo que no aplica a la normatividad ni a las leyes, pues hay que recordar que un organismo dependiente de la SEDESOL que busca impulsar políticas públicas tendientes en atender las necesidades de las tamaulipecas en todo sentido, teniendo la encomienda de impulsar en los ámbitos educativos de los tres niveles de gobierno la adopción de programas de becas y apoyos económicos a favor de las mujeres .
Asimismo, tiene como meta alentar la adopción de programas en las instituciones públicas para lograr una mayor incorporación de mujeres al trabajo remunerado, promover y respetar el acceso a las oportunidades de empleo en igualdad de condiciones con los varones y con las mujeres, entre otros objetivos.
Es el órgano operador para fortalecer en la sociedad tamaulipeca, las bases para la construcción de una cultura de equidad de género con igualdad de oportunidades para las mujeres.
Cabe mencionar que la Ley de Equidad y Género estableció la creación, organización y funcionamiento del IMT, que tiene la encomienda de no duplicar funciones y no erogar recursos que ya están canalizados por otra dependencia o entidad, aprovechando al máximo los recursos humanos y presupuestales con que se cuenta.
Esto es en el papel…en el día a día se requiere que la nueva Directora del IMT sea una mujer comprometida, con los saberes suficientes para sacar del vacío al organismo, ojalá que se aplicará el servicio público de carrera, ya que sin lugar a dudas hay muchísimas tamaulipecas capaces de lograrlo como por ejemplo: GUADALUPE PEREA ALMANZA o JOSEFINA GUZMAN ACUÑA.
En fin veremos y diremos