Mucho se ha hablado en estos días acerca de la conformación de los equipos de trabajo de 43 alcaldes tamaulipecos: los nombres de quienes se encargarán de cada responsabilidad son muchos, y la prensa se ha encargado de manejar algunos que probablemente sean solamente la buena intención de los amigos… o los comunicadores.
En el caso de Victoria, el abogado Alejandro Etienne Llano seguramente tiene, aunque diga lo contrario, la lista de sus colaboradores más importantes en cuanto a clasificación escalafonaria, porque de todos es sabido que para que una comuna sea efectiva se requiere contar con directivos y ejecutores de calidad: los trabajadores de todo nivel resultan fundamentales para cumplir con los encargos ciudadanos de una buena administración.
En el caso de Tampico, Gustavo Torres tendrá también ya apalabrada a alguna gente para que cubra los cargos de importancia; sucederá igual en Matamoros o Miquihuana, en Reynosa, Nuevo Laredo, Díaz Ordaz o Madero: todos están casi listos al iniciar el proceso entrega-recepción al que están llamados todos.
Surgen entonces los idóneos para cada cargo. Los que están hoy en día, no es que sean deficientes en su actuar, sino que, también es de todos sabido, que los puestos de confianza se otorgan a gente que el alcalde considera que valdrá la pena contar con ellos para obtener buenos resultados, básico para cualquiera.
El abogado Etienne Llano fue entrevistado este miércoles y dijo que aún no se tiene la lista del gabinete.
Es también natural que todos queramos saber los nombres de quienes ocuparán las responsabilidades de referencia. Para deportes u obras públicas, quien maneje los dineros y el aspecto de la política municipal, los programas sociales y el mismo DIF de cada municipio que tendrán en las primeras damas su mejor vigilante.
No todos estarán preparados, se sabe de antemano, y habrá quienes al llegar cometan algunos yerros en su función, pero se verán apoyados para tener buenos resultados precisamente en esa gente que tiene años en sus trabajos y sabe sacar adelante el trabajo, meta final de todos.
Ha de ser difícil para los 43 alcaldes, dado que cuando se tiene que tomar este tipo de decisiones abundan los “amigos”, que quieren su “huesito”.
El perfil de cada uno deberá ser acorde a las necesidades y magnitud de las labores que se les puedan encomendar. En el caso de los dineros, debe ser alguien de mucha confianza para el alcalde que entrará en funciones, y una honorabilidad probada en su municipio, porque el juicio de la sociedad será implacable con quienes se equivoquen.
En algunos casos están reclutando a estas personas seleccionadas para instruirles acerca de lo que harán a partir del inicio de la nueva administración: se les mostrará la forma en que deberán cumplir con su responsabilidad.
En estos casos siempre hay un éxodo de funcionarios municipales y el arribo de otros tantos, es decir: algunos se quedarán si trabajo temporalmente, y otros, finalmente lograrán un empleo, que muchas veces se niega ante la falta de padrinos y no de capacidad.
Nosotros somos de la idea de que se haga una buena selección, que no se tome en cuenta hasta donde sea posible el hecho de ser amigos del próximo alcalde o alcaldesa, sino que haya un compromiso real para cumplir adecuadamente.
En la recta final, a pocos días de que comiencen a laborar los nuevos alcaldes, sigue la “rebatinga” y entrega de currículums para tratar de convencer a quien decide que somos –son, claro- la mejor opción.
Solamente, como ciudadanos, y pensamos que mucha gente opina igual, esperamos que sea gente trabajadora, bien intencionada, honorable y que no vaya con la idea de enriquecerse en tres años, como ha sucedido durante décadas, y si no se cree lo anterior, basta salir a donde los “ex” han sentado sus reales… y sus lujosas propiedades muebles e inmuebles.
Esperamos a los más idóneos, los mejores, los más honrados, pues.