Nuevo Laredo, Tamaulipas.-Aunque hace 28 años se formó en el país el Sistema Nacional de Protección Civil, a consecuencia de los destrozos ocasionados por el terremoto del 19 de septiembre de 1985 en la ciudad de México, en Nuevo Laredo se integró hace 23 años, mencionó el titular del organismo, Ernesto Rivera Gómez.
Al conmemorar la tragedia, el sacerdote Alfredo Molina ofició una misa en el interior del inmueble de bomberos, y oró por quienes perdieron la vida en dicha tragedia, aunque valoró el esfuerzo de quienes se alistaron como bo9luntarios para ayudar a los afectados.
Previo a la misa, el alcalde Benjamín Galván Gómez entregó equipo de mucha utilidad a la corporación, además de ofrecerles un desayuno a quienes integran ambas divisiones.
Entre el equipo donado cuenta instrumental de traumatología que estará en las ambulancias, camillas para adulto y niños, inmovilizadores, collarines, arañas, tanques de oxígeno, botiquines para cada turno, y un equipo de capacitación.
Dijo el munícipe que el trabajo que realizan los integrantes de bomberos y de protección civil, “es un trabajo muy complejo porque es extenuante, muy intenso, de mucho trabajo físico y mental, porque en las presiones y el momento de las emergencias, se tiene la presión de llegar a tiempo para salvar una vida”, explicó.
Agregó que en muchas ocasiones el resultado del trabajo que realizan los integrantes de esta corporación, es la vida o la muerte.
Luego del discurso y de la entrega de los equipos, se les ofreció un desayuno en unas mesas previamente acomodadas.


