Una gran respuesta

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Es satisfactorio ver que hay respuesta solidaria para quienes cayeron en desgracia ante los embates meteorológicos: grupos de toda índole han participado sin distingo de creencias u otra situación, y están haciendo llegar la ayuda en especie, entre alimentos y ropa, que serán un gran apoyo para nuestros coterráneos.

La Iglesia en Altamira donó su limosna del domingo para quienes tienen necesidades: tiendas de autoservicio han hecho donativos grandes y otras se han dedicado a promocionar el hecho de que, cuando usted compre un peso ellos pondrán otro y cosas más. El asunto es que hay mucho apoyo, aunque nunca será suficiente.

Los gobernadores, alcaldes y algunos diputados se tocaron el corazón y están participando directamente con su donativo. Algunos legisladores dicen que donarían parte de su sueldo para ayudar a los que necesitan. Alguien dio en broma –y más en serio- que deberían haber donado un mes de salario, al fin que no lo devengan muy bien que digamos.

Pero crea usted que es de llamar la atención la forma en que se ha volcado la ciudadanía. Estuvimos allá por la oficina de Valores de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, y vimos que muchos universitarios están dando su cooperación, y la gente también: muchos victorenses acuden con bolsas de mandado y ropa en buen estado, así como otros insumos requeridos para toda la gente que ha sido damnificada en esta temporada difícil para ellos, ejemplar para muchos.

En Tamaulipas, el gobernador Egidio Torre Cantú ha llevado a cabo varios recorridos por zonas afectadas y dispuesto o gestionado algunos apoyos para zanjar problemas: debemos entender que no todo se puede arreglar de la noche a la mañana, y además, no hay dinero que alcance, pese a que hay quienes se han molestado porque se anunció oficialmente que no hay recursos del FONDEN, y que no se debe contar con ello.

Ese fondo para desastres que existe en la administración pública debería ser el gestor de más recursos: sabemos que se pueden obtener con algunos beneficios a cambio. Suponemos que la Secretaría de Hacienda ya podría haber re-destinado algún dinero de ciertos programas, con la idea de que no falte lo básico a los millones de personas que claman ayuda día tras día.

Muerte, desolación, pero también hay que pensar que vienen problemas de salud: el secretario en la entidad, Norberto Treviño García Manzo ha llevado a cabo sus recorridos en el estado, y ya ha puesto la voz de alerta ante el aumento de casos de dengue, que, por las condiciones meteorológicas puede crecer enormidades.

Sugiere Treviño García Manzo que se haga un buen plan y que todos participemos para que no crezca este asunto tan escabroso y que nos saca muchísimas preocupaciones a todos.

Asimismo, ha re direccionado recursos para poder enfrentar lo que se puede convertir en grave problema de salud pública, y se pueda erradicar el peligro inminente. También informa que hay nuevos casos ante el encharcamiento tan abundante que existe en ciertas zonas de nuestra entidad.

¿Qué sigue? Pedir a toda la clase política su participación: muchos de ellos ganan muy bien y tienen compensaciones muy bien retribuidas: ¿No podrían donar siquiera uno o dos días de salario en conjunto? Imagine el lector la cantidad de dinero que se juntaría.

Y por último, hay que atender al pie de la letra las indicaciones de la Secretaría de Salud, porque si de por sí hay problemas en muchos frentes, no debemos perder la salud, porque si perdemos ese valioso tesoro, se complicarán muchas cosas que por consiguiente nos podrían hacer entrar en una más grave crisis.

Mostremos más el espíritu solidario que buena falta nos hace; hagamos un mayor esfuerzo y participemos, colaboremos y permitamos que esa gente olvidada hoy, tenga que comer mañana.