Se impulso la sensibilidad

RELATO 1.-Sorpresa, fue la que produjo entre muchos victorenses la versión que hace días circuló de que él formaría parte del gabinete municipal.

Un “no” escapó por la boca de algunos y otros simplemente levantaron las manos al cielo como resignados, a la vez que empezaron ha hablar mal de la administración municipal que ahora estrena en Ciudad Victoria, Alejandro Etienne Llano.

Ellos y ellas, no entraron en detalle sobre su repentina reacción, solo murmuraron que el DIF es una institución sagrada que se debe manejar con tersura, porque es el rostro amable de un ayuntamiento y, por lo tanto, su director debe tener entre sus virtudes el don de la sensibilidad.

No sé a fondo que les habrá hecho, pero el solo nombre de Salvador Treviño Salinas le produjo entre ellos y ellas una reacción que no paso desapercibida para quienes disfrutábamos de un café en aquel restaurante.

Solo uno de ellos, se atrevió a narrar que cuando era Coordinador Estatal de Protección Civil tuvo un altercado en él en el que abundaron las palabrotas por la disputa de un espacio vial y, si eso es verdad, yo también me hubiera rebelado de similar manera.

Habló, él, de prepotencia, de agresiones verbales y hasta de un cólera incontrolable, lo que no combina con el aspecto de cara de niño y el trato amable y juguetón que distinguió a Salvador con la presa en los tiempos de antaño.

Sin embargo, algunos ex compañeros de trabajo de “Chavalín” ya me habían contado varios amargos episodios que se suscitaron y, es por eso que a estas alturas, ya tengo mis duda sobre la verdadera personalidad de quien a la prensa ubicó en un inicio en la Dirección del DIF de la capital de Tamaulipas.

En múltiples ocasiones lo saludé durante los eventos de la campaña del actual alcalde priísta de esta capital y lo note igual, hiperactivo, risueño y muy convencido de que “su gallo” lanzaría el grito fuerte de la victoria y, así fue.

Ahora, esa dirección obra en manos de César Augusto Saavedra Terán, un hombre sencillo, atento, serio y cuyo trabajo como responsable de la Sedesol del municipio ha sido bien calificado, al grado de su ex jefe, Miguel González Salum, salió por la puerta grande y con la frente en alto.

Fue, César Augusto, una pieza clave en el engranaje que llevo al ayuntamiento victorense por el buen sendero, si se menciona que programas como “Libre 17”, ideado para la convivencia familiar cada sabroso domingo, ha sido retomado por la actual administración en razón de que su éxito fue rotundo.

Y así como ese, él dedicó las horas del día a la asistencia social y a promover la cultura y el deporte, tres aspectos que desde escolapio, allá por el famoso barrio del 18 Juárez, ya le hacían cosquillas.

Se vio bien el alcalde cuando enfrentó la pregunta acerca de la posible designación de “Chavalin” en el DIF y que rechazara esa versión porque lo une a él un parentesco.
Y mejor es aun que demuestre que no está a favor del nepotismo, porque de eso está totalmente contaminado el servicio público.

Éxito, Cesar, y desde el “18”, tus ex vecinos te ovacionan.
RELATO 2.-No sé que mosca le pico a aquel sujeto trajeado y maquillado que se acercó a Ramiro Ramos Salinas para felicitarlo el día en que los diputados tomaron protesta en el Congreso local.

Como pudo, el tipo se aproximó al legislador y le dijo “feliz año nuevo”, lo que produjo carcajadas entre los reporteros.

El, Ramiro, al parecer no se percató del contenido del saludo, pero para los trabajadores de los medios esa frase encerró varias lecturas que tienen que ver con la vida política y familiar del diputado priísta.

Y es que Ramiro tiene dos cosas que festejar como se hace con los juguetes nuevos, una de ellas que ya es legislador, lo que lo coloca en la lista de prospectos a la renovación de la gubernatura de Tamaulipas y, la otra, que será nuevamente padre en estos días por partida doble.

En Septiembre, empezó su nuevo año y hoy Ramiro, luce feliz.
Como una lombriz.