Nuevo Laredo, Tamaulipas.-Las lluvias de los últimos días dejaron entre los campesinos de la ciudad, un halo de esperanza para sus cosechas, al llenar a su totalidad, presas, arroyos y agostaderos que dan de beber al ganado, mencionó el dirigente del Comité Directivo Campesino en la ciudad, Alejandro López Robles.
El campesino se congratuló de los altos beneficios de la lluvia en el campo, y dijo que los comisariados de varios ejidos, le comentaron que si bien las 4 pulgadas de agua que dejó la tormenta del domingo pasado fue abundante y caótica en la ciudad, en el campo fue una bendición”.
“Es una gran satisfacción para nosotros, ya que nuestro zacate se compondrá con las lluvias lo que es el resto de este año y parte del próximo, la primavera entrará bonita y esto es muy bueno”, indicó.
Antes de la tormenta del pasado domingo, cuando una tromba inundó algunas colonias de la ciudad, además de la carretera nacional, las praderas que alimentan al ganado no estaban tan mal en materia de forraje, pero añadió que las recientes lluvias mejoraron el panorama en los 16 ejidos.
Pese a que subió el nivel del río Bravo, mencionó López que no hubo afectaciones a los equipos de bombeo.
“Por el contrario, todos andamos felices por la gran cantidad de agua que cayó sobre nuestros ejidos, y la estábamos esperando”, comentó el dirigente de 686 ejidatarios en 16 ejidos de la ciudad, incluyendo los ejidos del municipio de ciudad Guerrero.