Reynosa, Tamaulipas.-Agentes Ministeriales de la sección de Robos del Grupo Bravo, bajo el mando de Javier Narváez, lograron la detención de un mozalbete vicioso precisamente en el momento que pretendía sustraer dinero que su madre mantenía guardado en su casa, para cometer por segunda ocasión el imperdonable ilícito cometido en perjuicio directo de su propia progenitora.
Se trata de Luis Eduardo García Ramírez, un jovenzuelo de l9 anos de edad, sin oficio ni beneficio, que fuera señalado por la autora de sus días María Luisa Ramírez Aguilar, de 44 años de edad, quien tiene su domicilio en la calle Américo Villarreal, número 420, de la colonia Reservas Territoriales Campestre, mujer humilde que se gana la vida lavando y planchando ropa ajena para ganar dinero y de paso mantener a su hijo que por desgracia cayó en las garras de la drogadicción.
La dama de referencia por medio de un vecino alerto a la Policía Ministerial del Estado, que su hijo Luis Eduardo, entro a su casa con intenciones de robar por segunda vez el dinero que ella tiene ahorrado previendo enfermedades o contingencias de otra naturaleza y fue como en un abrir y cerrar de ojos acudieron los agentes de la sección de Robos Fernando Alonso Villarreal Flores y Alejandro Olvera García, quienes interceptaron al mozalbete cuando ya había ganado la acera de la calle y se negaba terminantemente haber cometido un hurto, pero al proceder practicarle una revisión corporal en presencia de su propia madre y de algunos vecinos, encontraron en una de las bolsas del pantalón la cantidad de 650 pesos, que al momento la abnegada madre reconoció como suyos.
El malvado mozalbete no tuvo otra alternativa que admitir que en efecto robo el dinero de su madre para adquirir droga a la que es afecto, de tal manera que fue conducido a la Jefatura de la Policía Ministerial, y una vez que los elementos captores elaboraron el parte informativo oficial al Jefe de Grupo Javier Narváez, este rindió el informe respectivo al Comandante Gerardo Treviño Estrada, quien inmediatamente consigno al ladrón a la Agencia Cuarta del Ministerio Público Investigadora, e invito a la madre ofendida para que oficializara su denuncia en esa Representación Social a fin de que en su momento el mal hijo reciba el castigo merecido a que se haya hecho acreedor.