Duro contra las damas

Extraño resulta y, levanta sospecha además, que a casi una semana de que insinuó que Matamoros requiere de un toque de queda, aun los medios nacionales se disputen las entrevistas con la alcaldesa panista, Leticia Salazar, y que no maten el tema.
Sobre todo los mastines periodistas de la capital mexicana que la califican desde novata, hasta valiente, según los intereses, ya que en algunas charlas con la munícipe azul se aprecia la saña de los caballeros, mientras que algunas damas la defienden y le conceden la razón.
Lety sigue siendo la figura de la semana porque no se esconde, lo que habla bien de una mujer que estrena cargo en medio de incidentes que no son gratos para ningún alcalde y que por lo contrario la perturban, la incomodan y la hacen reflexionar sobre el paquete que tiene en las manos.
Y es que apenas se siento en la primera silla de ese municipio fronterizo tamaulipeco y le estalló la granada, lo que para los medios nacionales es atractivo, sube el “raiting” y alimenta bien el morbo.
No se entiende tanta insistencia de los medios capitalinos de arrancarle declaraciones rasposas a cuanto funcionario federal y legislado que se cruza por su camino en contra de la alcaldesa, si lo que vivió un día Matamoros, lo viven casi cotidianamente cualquiera de las ciudades de Tamaulipas.
Y se titula esta colaboración así porque el 18 de Febrero del 2011 el entonces presidente municipal de Ciudad Victoria, Miguel González Salum, propuso lo mismo, palabras más, palabras menos.
Sugirió que la única medida de seguridad efectiva frente a la ola de violencia que se vive en la capital tamaulipeca era no salir a la calle después de las 8 de la noche, lo que a todas luces le da valor a lo que significa un toque de queda.
Y aunque del tema se ocuparon importantes he influyentes rotativos y medios electrónicos nacionales murió rápido, apenas duro unas horas, por lo que el munícipe no sufrió ninguna clase de asedio, de persecución, de linchamiento, he inclusive salió airoso de tan evidente indiscreción.
Ni porque gobernaba en ese entonces el panista Felipe Calderón Hinojosa, los medios nacionales fueron orientados en su contra.
Nadie recuerda ya ese episodio y tampoco comenta que se trato de un claro signo de debilidad, mejor aun, el asunto fue archivado, pero forma parte de una columna se publicó bajo el titulo “La dichosa palabra”, que da cuenta de la necesidad de que los locutores y los políticos deben de ser precavidos al hablar, porque no se valen las rectificaciones.
Y esto va porque González Salum trato de corregir lo que dijo, pero era ya demasiado tarde.
Hoy, Lety sufre al cien las consecuencias de lo que sugirió y eso es ventajoso y huele a tirria he inquina, se antoja que tan solo por haber llegado a la alcaldía vestida de color azul.
No se explica de manera diferente que los medios se la sigan disputando en los espacios informativos, como si no existieran en el mapa ciudades como Victoria, Tampico y Reynosa, entre otras, que no cantan mal las rancheras en materia de inseguridad.
A Lety le sigue lloviendo en su milpa y se nota también un cierto toque misógino en el comportamiento de algunos medios.
Y ella con seriedad, o tal vez con ironía, siempre concluye las entrevistas con un “que Dios te bendiga”.
Tal vez porque, tú –señor periodista-, no vives aquí.

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