El presidente municipal de Victoria Alejandro Etienne Llano está cumpliendo con una premisa fundamental de todo gobernante: escuchar a sus gobernados, así de claro.
En este sentido, nos da gusto saber que se ha abierto una consulta para la adecuación del reglamento de tránsito, mismo que en su tiempo fue declarado anticonstitucional, y pese a ello, siguió estando vigente.
El mencionado documento tiene yerros importantes y falta de actualización. Somos de la idea de que en materia de vialidad se debe exigir mayor puntualidad en sus ordenamientos, así como en el que se observen bien cada uno de sus enunciados.
No comprendemos, por ejemplo, que se siga permitiendo la circulación de vehículos de fuerza motriz sin placas o con placas extranjeras, con placas vencidas y esas cosas. Eso no es legalidad en ninguna parte del mundo.
El excesivo tráfico de vehículos ilegales, que no cumplen con los ordenamientos básicos es una realidad: circular sin placas vigentes es ilegal, y grupos políticos aducen la falta de liquidez de la ciudadanía para regularizarse.
Suena fuerte quizá, pero se debería propiciar que circulemos en la legalidad, y quien no tenga forma de hacerlo conforme marca la ley, simplemente que no circule.
Se argumentan motivos políticos sobre el tema, afirmando que el evitar que circulen estos carros y camionetas sería como prender la mecha a un estallido social por la gran cantidad de muebles que así circulan. Nos preguntamos entonces ¿para qué la ley?
No es justo que se aplique en forma discriminatoria, porque por un lado vemos agentes en avenidas buscando que circulemos a la velocidad límite, pero por otra parte, miles de vehículos sin placas hacen y deshacen. Cuando hay accidentes, es difícil hacer valer los derechos de los afectados por esa misma razón.
Otro aspecto que debe endurecerse sin lugar a dudas es el obligar al automovilista a que tenga seguro de daños a terceros.
Somos curiosos: cuando alguien va a los Estados Unidos, lo primero que hace es comprar un seguro por los días que permanecerá allá, so pena de ser objeto de una mu dura sanción.
Y nosotros, en la entidad, ¿somos menos?
Hay quienes argumentan que se debe hacer partícipe a la sociedad y quienes están beneficiados o afectados al respecto.
En ese sentido, muy saludable fuera que dentro del reglamento se propicie la participación de grupos de padres de familia, por ejemplo, para ordenar la vialidad fuera de las escuelas, donde todos nos paramos “solo un momentito”, o “mientras se baja mi hijo”, afectando a decenas de automovilistas que nada tienen que ver con las instituciones educativas.
Llama poderosamente la atención que en la Calle Carrera Torres, a las 7 de la mañana los padres se paran en doble, triple y cuádruple fila para que bajen sus hijos, haciendo gala de una irracional prepotencia e inconsciencia que afecta a los que pasamos cerca del CBTIS; ni la autoridad educativa hace algo por aliviar este problema, y los agentes son ajenos totalmente a estos congestionamientos. Nadie sabe donde están a esas horas “pico” en las escuelas.
Urge poner orden, y eso lo sabe el alcalde Etienne Llano. Ojalá que le permitan hacerlo, que los miembros del cabildo exijan el cumplimiento del reglamento que, adecuado o no, es el que tenemos –y el que tendremos- y hay que llevarlo a la práctica.
Bien que pueda participar la gente en estos asuntos, es muy valioso, y repetimos, dice cosas buenas de un alcalde entrante que quiere gobernar de cara a sus conciudadanos, escuchando sus inquietudes y respondiendo a sus demandas, todo dentro de la legalidad.