Es una buena medida, sin duda alguna, y muy distinta a las que hemos visto instrumentarse en distintas partes del país: el Ayuntamiento de Victoria sorteará un automóvil entre quienes cumplan puntualmente con el pago de su impuesto predial.
Alejandro Etienne Llano, alcalde victorense encabezó la reunión de Cabildo donde se oficializó el sorteo, y sinceramente, nos da gusto que sea en la capital tamaulipeca donde escuchemos este tipo de noticias. Explicamos:
Hace unos años, el entonces jefe del Distrito Federal Marcelo Ebrad regaló dos vehículos entre quienes pagaran sus contribuciones, solamente que el premio se hizo efectivo allá por diciembre, es decir, quienes no cumplieron con su pago oportuno por mora, falta de dinero, desidia o cualquiera de las miles de razones, fue premiado con dos cosas: le quitaron todos los intereses moratorios y de “pilón”, tuvo opción a ganarse un carro.
Ebrad, como los de su corriente política, incongruentes con la realidad, premió a los morosos, a los que incumplen; esta medida se presentó el año pasado en el vecino estado de San Luis Potosí donde también se regaló un automóvil a los que decidieron salir de la “lista negra” y pagar sus adeudos, con la promesa de la autoridad de quitarles también los intereses moratorios, esos que se agregan cuando uno incumple con sus obligaciones tributarias.
Hemos de afirmar que no estamos de acuerdo con la carga fiscal del México que vivimos: nos parece injusta, exagerada y poco comprensible para la mayoría de la sociedad, porque se vulnera la llamada “justicia social” que únicamente existe en unos miles, en relación a los más de 110 millones de mexicanos.
No nos parece justo que en Tamaulipas tengamos que pagar tenencia por vehículos cuyo valor exceda los 200 mil pesos, y tampoco que nos carguen impuestos por tener dos empleos o más, por la simple razón de que el dinero no alcanza y tenemos que buscar como llenar el carrito del mandado de una u otra manera.
Sostenemos que quienes propusieron la nueva carga tributaria no tienen la mínima idea de lo que es vivir al día ni con un salario de trabajador sin compensaciones y premios extras; que quienes aprobaron esa reforma fiscal no tienen tampoco idea de lo que es vivir al margen de beneficios que solamente ellos se manejan.
Somos inconformes de todo ello, sin embargo, hemos de estar ciertos que hay que cumplir con lo que se ha impuesto, justo o no, y que, si no estamos conformes, sencillamente, agarremos nuestras cosas y cambiemos de país de residencia a uno donde nos convenga.
Lo anterior se traduce en la siguiente frase: “si no estás a gusto, vete, y si te quedas, cumple”. Así de sencillo.
Pero lo que hace el Ayuntamiento de Victoria nos parece congruente porque premia a los que se esfuerzan en cumplir con sus pagos, sabedores todos de que con ese dinero se hacen obras como las que hemos visto en este jueves sobre miles de agujeros en el pavimento que han sido subsanados por cuadrillas del Ayuntamiento, es decir, que se está viendo trabajo en la medida que se puede y requiere.
Nos parece justo, sinceramente, lo que ha instrumentado Victoria y su alcalde Alejandro Etienne. Ojalá tuviéramos acciones de esta naturaleza que premien a los que cumplen y castiguen en serio a los que no lo hacen.
Aunque para ser sinceros, no tendrían por qué premiar, porque finalmente, es nuestra obligación, sin embargo, aplaudimos la medida.
En ese sentido, la autoridad municipal garantiza que haya aliciente para cumplir con estos derechos, y entonces, tendrá dinero fresco para obras inmediatas que urgen en la capital del estado.
Bien por Alejandro Etienne Llano y su equipo de gobierno. Esperamos mucho más de ellos aún.
Comentarios: [email protected]