Cd. Victoria, Tamaulipas.- El que un refresco de cola cueste el equivalente a un kilo de manzana, el doble que un litro de leche y el triple que un yogurt no va a inhibir la obeesidad y el sobrepeso entre la población, pues lo que se requiere es fomentar una cultura alimentaria y de activación fisica que permira recuperar la salud o prevenir los males ya mencionados.
Al señalar lo anterior Carlos Santamaría Ochoa Presidente de la Asociacion civil Vive con diabetes, puntualiza que siendo Tamaulipas uno de los estados con mayor numero de diabéticos e hipertensos es un apremio de salud pública trabajar en reducir estos índices mortales lo que se logra con acciones preventivas en el cuidado de la salud.
“Esto no se logra aumentando el precio de refrescos y dulces porque está comprobado que a nivel población prefieren gastar el doble de dinero comprando refrescos que preparando una agua fresca con fruta de temporada o comprando un combo de pollo frito que cocinando en casa que sale mucho más barato, o una bolsa de papas fritas que cuestan mucho más que jícama, pepino o zanahoria”.
Para Santamaría Ochoa el combate a la obesidad y todas sus consecuencias será efectivo al impulsarse un cambio de hábitos alimenticios y esto se empieza en casa.
Cabe mencionar que la reforma grava con un Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) de 5% a los alimentos de alto contenido calórico como frituras, dulces, gelatinas o chocolates y de 10% a la enajenación e importación de algunos productos cuya ingesta se encuentra presuntamente relacionada con el sobrepeso y la obesidad.
En el mismo sentido, se aplica desde el primero de enero un gravamen de un peso por litro a las bebidas saborizadas, así como a los concentrados, polvos, jarabes, esencias o extractos de sabores, que contengan cualquier tipo de azúcares añadidas.