Influenza: manos a la obra

Las autoridades sanitarias a nivel nacional han dado a conocer que los casos de Influenza se han multiplicado y se han registrado decesos, principalmente, por la del tipo AH1N1, lo que constituye un marco de alerta que se debe considerar con la seriedad que amerita el caso.
Se tiene el registro oficial de 556 casos en México, con 32 defunciones, de las que 30 han sido por el tipo AH1N1, una del tipo A y otra del tipo B.
Por otra parte, de la primera de éstas se tiene el registro de 468 casos, contra 46 del tipo A y 42 de otros tipos.
Un dato relevante es el hecho de que los pacientes que han fallecido han llegado a las unidades médicas en etapa tardía; lo anterior significa que solicitaron la atención correspondiente 6 días después del inicio de los síntomas.
Somos muy especiales: nos comenzamos a sentir mal de cualquier cosa y esperamos a que “se nos pase” el malestar y no acudimos a recibir la atención médica correspondiente. El epidemiólogo de la Secretaría de Salud hace notar que muchos de los decesos se han presentado en ciudadanos que tienen aunado a la Influenza, padecimientos como diabetes y otras enfermedades, y la más grave y depredadora: la obesidad, que sigue causando estragos en la población.
Estamos en plena temporada invernal: los fríos están a la orden del día y los frentes van y vienen: llegan uno tras otro con diferentes consecuencias climáticas que impactan, por ende, de manera distinta en la salud de cada uno de nosotros.
Hay un programa interesante de vacunas a población de riesgo, sin embargo, hemos hecho caso omiso al mismo y nos hemos sentido quizá muy fuertes para poder enfermar. Nada más alejado de la realidad: las enfermedades no esperan ni respetan condición, religión, clase social o estado civil: llegan cuando las condiciones se dan para ello, tanto en el ambiente como en el organismo de los afectados.
El doctor Alfredo Trujillo pone el dedo en la llaga y nos pide hacer lo que tenemos que hacer para evitar más contagios; hay medidas que se deben considerar, y para una mayor y mejor información, es importante querer acudir con los que saben de aspectos de salud, que, seguramente, nos darán mejor orientación que la de nuestros amigos o familiares. Dejemos de auto-recetarnos ya.
La población de riesgo se ubica en los niños y adultos mayores, que son las parte más vulnerable de nuestras familias: es ahí donde tenemos que extremar las medidas de prevención y precaución, propiciando que anden nuestros familiares bien tapados, principalmente pecho y espalda, así como no exponerse a cambios drásticos de temperatura.
Cuando nos bañemos, tomar medidas conducentes para no salir en forma inmediata a la intemperie, y si tenemos sospecha de tener alguno de los síntomas de la Influenza o ésta misma, acudir a que nos hagan un diagnóstico acertado, y en caso de resultar positiva la sospecha, procurar que no haya más contagiados. Guardar reposo y multiplicar las medidas para no sumar más casos a las estadísticas que realmente son impresionantes.
El secretario de salud Norberto Treviño García Manzo ha insistido a través de los medios en que tenemos que hacer nuestra parte como ciudadanos.
Perdone el lector la insistencia sobre el tema, pero consideramos que es necesario repetir cuantas veces sea necesario el mensaje, a fin de que no tengamos este tipo de problemas en casa, y si ha llegado el virus a alguno de nosotros, evitar que se multiplique.
Insistimos: consulte a un médico, a uno de los que sí saben de estos menesteres y deje a un lado las recomendaciones caseras o de los amigos. Ellos, por mucha voluntad positiva hacia nuestra persona, no tienen los conocimientos de los médicos, de ahí la importancia de llegar con ellos y que nos revisen y entreguen un diagnóstico adecuado.
El tiempo de corresponder al esfuerzo y gasto que hace la autoridad: hagamos lo que nos corresponde, por favor, que los beneficiarios principales seremos nosotros mismos.
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