Terminan su relación con el municipio más de 100 empleados; ayer fueron 20

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Nuevo Laredo, Tamaulipas.- Poco más de 20 empleados municipales, de un total de dos mil 450 que fueron despedidos en esta administración, acudieron la mañana de ayer a las instalaciones de la Junta Local de Conciliación, para firmar un convenio con el ayuntamiento, en el que se comprometen a ser liquidados de acuerdo a las condiciones establecidas por el contratante, en este caso el municipio.

Desde temprano se reunieron en el edificio anexo de la presidencia municipal para de allí trasladarse al edificio administrativo, en donde firmarían el documento para establecer las condiciones de la liquidación.

Miriam Pérez Gallardo, auxiliar jurídico de la Junta de Conciliación, fue quien atendió al grupo, y dijo que al menos 100 empleados son los que han acudido ante esa representación para firmar el convenio de término de relaciones laborales con el ayuntamiento.

“Viene una licenciada con un acompañante a elaborar convenios como finiquito, y se atienden estos casos casi a diario”, mencionó Pérez.

Dijo que hasta el momento suman más de 100 los ex empleados que desde el inicio de esta administración panista, han acudido a esas oficinas para establecer convenios de finiquito con el ayuntamiento.
Mencionó que a todos se les liquida conforme lo establece la Ley Federal del Trabajo.
Sin embargo, a pesar del temor por hablar sobre el asunto, algunos hablaron sobre sus casos, y sin dar nombres ni fotografías, mencionaron que la liquidación que ofrece el ayuntamiento está muy por debajo de lo que la Ley ampara.

Pero debido a que no cuentan con empleo, decidieron dar por terminada sus relaciones laborales con el municipio a cambio de la desventajosa liquida}ción, debido a la falta de dinero ya las presiones de que si se van a juicio, perderán tiempo y posiblemente una demanda.

De acuerdo al secretario de Recursos Humanos del municipio, Arturo San Miguel, en esta administración han sido dados de baja unos dos mil 450 empleados que trabajaban en la anterior administración, y a pesar de la versión de los despedidos, dijo que a todos “se les liquidó conforme a la Ley”.

De los exempleados no hubo quejas ni declaraciones. El miedo a perder su liquidación si hablaban o decían algo les calló la boca, solo las miradas tristes y el ánimo por los suelos fueron el reflejo de la desigual liquidación.