Tampico, Tamaulipas.-El Gremio Unido de Alijadores recibe su última oportunidad para que opere los tramos 1 y 2 del Puerto de Tampico, siempre y cuando cumpla con todos los requisitos que les solicitan las instancias federales en un termino de 90 días, entre lo que se incluye regularizar su situación fiscal e inversión en equipo para poder hacer sus maniobras, para lo cual requiere un presupuesto de al menos 100 millones de pesos, ya que solo tendrán cabida en el puerto operadores exitosos, no de adorno.
Así lo manifestó Jorge Rojo de la Vega, director de la API Tampico, quien acompañado del administrador de la Aduana de esta ciudad Felipe Nava Aguilera, y el diputado federal Germán Pacheco, informó que por su historia el GUA merece esta oportunidad y esperan la aproveche, para lo cual deberá tener a sus trabajadores registrados ante el IMSS, AFORE e Infonavit y regularizar todos sus adeudos fiscales, estar bien con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.
“El gremio tiene 90 días a partir de que firmo su convenio del 23 de enero para cumplir todos los requisitos que establecen las diferentes instancias federales, como cualquier operador y esperemos que pueda cumplir porque se ve que trae ganas de dejarse de tanto problemas y empezar a bajar escalones y volver a subir escalinatas para volver a ser exitoso, no depende de nosotros depende de ellos”.
El titular de la Administración Portuaria Integral de Tampico señaló que primero tendrá que cumplir con todo lo que se le pide y tener todo listo para el 23 de abril, fecha dentro de la cual tendrá que presentar la autorización de la Secretaria de Hacienda donde los nombra operadores y les da su clave de recinto y en incumplimiento de las mismas será la no operación en esa terminal portuaria.
“Esta es la ultima oportunidad que esta API da y esta manejado, sopesado, respaldado por la federación, la federación le da una oportunidad al gremio y creo que la merece y quiero ser claro y ojala sea la reactivación del gremio, antes las 11 terminales, fue la decadencia, o la problemática del puerto y eso no puede suceder”.
Entre sus cláusulas se integran compromisos que se tendrán que asumir para el debido inicio de sus operaciones, entre algunos la debida representación legal, sus poderes, de quien suscribe a nombre del GUA con su debida autorización e inscripción en el Registro Público de la propiedad para el efecto, contar con la correspondiente clave de registro y autorización para prestar los servicios de manejo, almacenajes y custodia de mercancías de comercio exterior en los términos que lo autoriza la SH y CP.
Además, deberá acreditar que cuenta con equipo adecuado y suficiente y en condiciones óptimas de operación para la debida carga y descarga de mercancías, presentar constancias de registro que sus trabajadores y socios cooperativistas están inscritos ante el IMSS, el sistema de ahorro para el retiro y el INFONAVIT, entregar el programa de contingencias para el caso de siniestros y emergencias, presentar póliza de seguro y comprobante del pago del mismo contra los riesgos de incendio, condiciones, fenómenos meteorológicos y sismos, póliza de seguro de responsabilidad civil así como copia certificada del pago debidamente validada por notario público.
Comentó que el costo para instalarse un operador en un puerto es de al menos 100 millones de pesos, entre fianzas, seguros y adquisición de equipo que sea optimo para el manejo de las mercancías.
“Si soy determinante cerraremos las piezas de tal manera para que solo empresas operadoras exitosas entren al puerto, de nada serviría que entrara un operador, para tener de adorno una o dos terminales”.
Finalmente agregó que ellos son los únicos operadores del puerto de Tampico, pero por lo menos contarán con dos más, y por si el GUA no puede operar contarán con tres operadores adicionales, para lograr reactivar esta terminal portuaria en el último trimestre de este 2014 y principios del 2015.