Consulta médica “exprés”

De todos es sabido que hay que tomar en cuenta cuando estamos enfermos o nos toca revisión médica que hay que dedicar prácticamente un día de nuestras vidas para ello.
Cuando acudimos a una institución del sector salud, nos quejamos de que hay demasiada gente, de que no nos atienden y muchas cosas más, sin considerar la cantidad de mexicanos que tenemos derecho a la Asistencia social y que no existe infraestructura suficiente para dar respuesta a esta demanda.
Tan solo en los casos de diabetes, por citar un ejemplo, cifras oficiales de la Secretaría de Salud en la entidad nos hablan de más de 180 mil casos registrados, aunado a los que no están reportados porque mucha gente no se ha diagnosticado por indiferencia, apatía o miedo. Imagine el lector que tengamos que consultar 6 veces al año, tendríamos que tener en promedio más de un millón de espacios en consultorio; considerando que un médico atendiera a 10 pacientes por turno, estamos hablando de 108 mil espacios.
¿cuántos especialistas requeriría el sector para atendernos a todos?
De ahí que las farmacias genéricas han instalado consultorios satélite, donde nos dan atención y una receta para surtir ahí con ellos.
El Instituto Mexicano del Seguro Social ofrece un promedio de 500 mil consultas diarias, en tanto que el ISSSTE unas 50 mil 500 de acuerdo a estudios y estadísticas nacionales; los consultorios “exprés” otorgan 325 mil consultas diarias, es decir, unas 9.7 millones por mes.
Los requerimientos para ellos son iguales a los de cualquier institución según asegura Mikel Arriola, titular de COFEPRIS nacional, no hay privilegios para nadie, porque con la salud no se puede jugar.
En ese sentido, el investigador de políticas de atención a la salud de la Universidad Autónoma Metropolitana en Xochimilco, Gustavo Leal Fernández, refiere que la “medicina privada informal” reduce tiempos de espera hasta 4.5 veces, aunque tiene el gran inconveniente de que vamos, nos recetan y no volvemos, es decir, no hay seguimiento a las enfermedades, principalmente crónico-degenerativas, y eso es un grave riesgo para la salud de quienes optamos por esa alternativa.
Cierto, nos dan citas muy alejadas una a otra, pero humanamente no es posible tenerlas más pronto, porque no hay infraestructura suficiente en el país: esa es la verdad.
Entonces habrá que pensar en colaborar para mejorar la salud: la primera instancia es llevar a cabo las indicaciones de los médicos, porque sucede que vamos, nos dan medicamento y no seguimos el tratamiento.
Muchas enfermedades, o prácticamente todas, requieren de la participación del paciente. De otra forma no habrá una cura satisfactoria o un buen control.
No podemos darnos el lujo de jugar con la salud: los consultorios de medicina privada informal nos sacarán de un apuro cuando tenemos problemas en días u horarios poco factibles para acudir a una institución pública, pero no serán la solución.
Son muchos los esfuerzos que hace la autoridad por llegar a todos los rincones; en el ámbito rural, las comunidades alejadas de zonas urbanas dificultan esta cobertura y lo sabemos y entendemos. En la misma ciudad, hay quien no quiere acudir al hospital o centro de salud 2porque está muy lejos”.
Habrá que poner mucha atención en las opciones que tenemos a la mano y elegir la adecuada. Los consultorios de las farmacias genéricas cuentan, en muchas ocasiones, con pasantes de medicina únicamente, y son diagnósticos rápidos en base a una demanda específica.
No es lo mejor y lo sabemos. Hay que entenderlo, hacer nuestro plan de atención personal, atendernos adecuadamente y seguir las indicaciones. De otra forma, será muy difícil encontrar el control o la cura a nuestros males.
Comentarios: [email protected]