Este viernes, la señora María del Pilar González de Torre rindió su tercer informe de actividades al frente del sistema estatal DIF Tamaulipas, en evento que congregó a la clase política y grupos de asistencia social de la entidad, en el majestuoso teatro “Amalia G. de Castillo Ledón”, del Centro Cultural Tamaulipas, en la capital cueruda.
Las cifras, seguramente las vemos en los boletines que para tal efecto han distribuido los encargados de difusión del mismo sistema, y el reconocimiento a la labor del DIF lo ha hecho la propia sociedad tamaulipeca.
Desde muy temprana hora fueron cerradas a la ciudadanía las vías confluentes al Centro Cultural, para dar cabida a los contingentes que asistieron al evento, donde la Primera Dama del estado estuvo acompañada del gobernador Egidio torre Cantú, su gabinete en pleno y funcionarios de todos los niveles.
Hizo la señora Pilar un recuento de las acciones que se vienen llevando a cabo con la intención de apoyar a esas familias tamaulipecas que tanto necesitan una mano amiga, más, en tiempos de recesión cuando los trabajos brillan por su ausencia, y las necesidades básicas son carencia cotidiana no solo en el estado, sino en el país que vive una severa crisis, a pesar de que nos han dicho que no es así.
La labor del DIF siempre es distinta: es la parte “amable” dfe cualquier administración por el empuje y penetración social con que cuentan sus programas cuyos objetivos fundamentales son apoyar a ancianos, niños, madres solteras, adolescentes y en general a ese gran número de familias cuyas carencias son visibles a todas luces.
El sistema DIF Tamaulipas, bien dijo la señora Pilar, es la parte que da respuesta a muchas dudas que se tienen respecto a los programas de asistencia social; las casas hogar y casas para adultos mayores son claro ejemplo de su funcionalidad y empeño por hacer que estos grupos vulnerables nos regalen una sonrisa al ver cubiertas algunas de sus básicas necesidades, carencias y otras cosas que llegan a través de quienes laboran en el DIF y quienes conforman también el patronato de voluntarias, que tiene grandes alcances en el estado.
El evento fue muy lucido por su asistencia y por el agradecimiento que recibió la presidenta del sistema, así como sus colaboradores y colaboradoras, quienes seguramente deben sentirse orgullosos de poder impactar en la sociedad tamaulipeca, justo en los rincones donde a veces las ayudas oficiales de otras instancias no llegan por exceso burocrático.
Podemos decir que el DIF estatal tiene la ayuda prácticamente inmediata para esta gente nuestra que a diario busca la forma de salir adelante, en abasto de medicamentos, apoyos para sus hijos y para esas chiquillas que han tenido que enfrentar durante largos nueve meses el peso de una maternidad, muchas veces no deseada, pero que es una realidad social.
Dan cobijo a las necesidades de esta índole, y la gente sabe agradecer.
Tiene muchos programas y acciones para enfrentar estos retos, y lo sabe la gente que reconoce en esta instancia oficial el hecho de que haya ese apoyo tan importante.
Acciones como las que reportó la presidenta del DIF estatal son dignas de reconocimiento social, y la clase política que se dio cita lo sabe, por ello, entregó ese gesto para quien encabeza los trabajos de asistencia social.
En muchas entidades el DIF tiene más peso social que la propia secretaría de Desarrollo Social, aunque es justo decir que aquí en Tamaulipas van de la mano, congruentes con las políticas encaminadas a hacer que nuestra gente viva con una sonrisa, en medio del océano de problemáticas que México padece hoy en día. El DIF nos da una clara muestra de que cuando se quieren hacer las cosas no hay limitantes para ello.
Con toda certeza que quienes forman parte del sistema estatal deben sentirse orgullosos y orgullosas de lo que puede hacerse cuando se tienen ganas, corazón y una sonrisa para compartir.
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